lunes, 18 de noviembre de 2019

SENSATEZ

 La semana pasada publicaba mi artículo de todos los lunes que hablaba sobre la dificultad para el diálogo propia de los españoles y más concretamente de los partidos políticos, como había quedado claramente de manifiesto en la anterior legislatura. Parece que nuestros señores políticos han leído mi artículo y otros miles de artículos más que hablaban sobre la necesidad de un gobierno de coalición para salir de la crisis de gobernabilidad que padecía España. Es decir: han tomado una píldora de sensatez, han entendido que no hay mejor camino que el del diálogo para llegar a un acuerdo y hacer posible un gobierno que nos permita salir de la crisis y afrontar los muchos retos que hay pendientes por culpa de tantos meses de gobierno en funciones.
La misma noche de las Elecciones hablaron los líderes de PSOE y Unidad Podemos para llegar a ese imprescindible gobierno de coalición porque dado el previsible resultado de las Elecciones sería inevitable salvo que se quisiera llegar a otras Elecciones, lo cual ya rozaría el terreno del absurdo. Elección tras elección sería Penélope destejiendo permanentemente el tapiz para nunca llegar a ningún puerto perfecto. Por fin empezaban a hablar para entenderse, que se supone que es lo principal de un auténtico diálogo.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias empezaban a poner los pilares de un gobierno de coalición, no ya de cooperación como había estado vendiendo Pedro Sánchez en la anterior legislatura y que era inaceptable para Pablo Iglesias. Hablábamos en el artículo de la semana pasada de las cuotas de poder. Iglesias quería una vicepresidencia y algunos ministerios. Esto que parecía tan imposible antes ahora parece algo perfectamente factible. No hacían falta otras Elecciones, pero ya no tiene remedio. Se podría estar trabajando sobradamente desde hace mucho tiempo sobre los grandes problemas que afectan al país como el tema de las pensiones, el de la reforma laboral y otros muchos. Bienvenido sea el acuerdo aunque sea más tarde. Todo es bienvenido si es por el bien del país, de España, palabra que no debe asustarnos pronunciar. No es una propiedad privada de VOX. España siempre en boca de todos los españoles y en el propósito de todos nuestros políticos. Debemos todo juntos mirar por el bien de la tierra grande en que vivimos.
Pero el acuerdo alcanzado por Iglesias y Sánchez no es tan fácil. Entre ellos las cosas parecen claras: tres vicepresidencias, una para Carmen Calvo, ya vicepresidente actual, y una de las dos que quedan para Iglesias, lo cual satisfaría sus ansias de poder, pero es la conveniencia de todo un país, no la satisfacción personal y unívoca de un político que en principio parecía que sólo quería medrar. Ahora tiene la oportunidad de aplicar sus ideas poniéndolas de acuerdo con las ideas de Sánchez. Entre ambos hay muchos puntos en común y también muchas diferencias, pero han entendido que en ellos está nuestro país, además de en todos sus ciudadanos.
Hay que conseguir los acuerdos suficientes para gobernar y para ello necesitan el apoyo de más diputados. Y ese apoyo tiene que venir de parte de los nacionalistas vascos y catalanes, malos compañeros de viaje, especialmente de los últimos. No hay más remedio que conversar. Rufián, de ERC, pide amnistía e independencia. Por pedir que no quede. Sánchez ofrece diálogo dentro de la Constitución como no podía ser de otra manera. Queda mucho tiempo para la sesión de investidura, así que queda mucho tiempo para dialogar. A ERC también le interesa que mande un gobierno de izquierdas que siempre es más flexible en principio que un gobierno de derechas, que está radicalmente enfrentado con la independencia y la cesión de más competencias.
No se puede conceder la amnistía así como así, pero al final parece que va a ser imprescindible. La independencia ya es otro tema más peliagudo que requiere más diálogo y más capacidad para ceder y para llegar a una mutua comprensión para que todos salgan beneficiados. Esto no es una utopía. El diálogo hace milagros como se ha demostrado ahora con Sánchez e Iglesias. El diálogo no es un imposible para los españoles.
Hemos tenido momentos difíciles en nuestra Historia reciente como la transición política donde el diálogo fue posible entre partidos de diversas ideologías. Ahí jugó un papel muy importante la UCD de Adolfo Suárez, hombre que procedía del régimen anterior pero que apostó claramente por nuestra Monarquía constitucional.
Ahora es el momento de que Sánchez e Iglesias apliquen la sensatez que se aplicó entonces para llegar a un gobierno que es imprescindible para España. Si todos los partidos hablan del bien de ésta deben de colaborar para que el apoyo sea el mayoritario posible. Viva la sensatez por fin, que parecía haber abandonado definitivamente a nuestros políticos. Por fin han demostrado y tienen que seguir demostrando su amor al país mucho más por encima del amor a sus partidos y a sí mismos.
Entramos en una época de ilusiones renovadas. Hay que ser positivos y mirar hacia adelante con el optimismo necesario para que España funcione y crezca como se merece, y no sea el hazmerreír en que se estaba convirtiendo por tantas Elecciones por la imposibilidad de llegar a un acuerdo de investidura.
Ahora todo tiene que ser diferente y dejar sitio a la sensatez para que podamos salir adelante.
Bienvenida sea esta nueva época.

Salud y suerte.


José Cuadrado Morales


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