jueves, 19 de octubre de 2017

OBSTÁCULOS PARA MEJORAR

Hay obstáculos cognitivos (a nivel mental) que dificultan las terapias que utilizamos para mejorar. Se trata de creencias muy extendidas pero que son incorrectas y que hay que sustituir por correctas. Nos cuenta un libro de divulgación psicológica que estoy leyendo que existen dos obstáculos iniciales al cambio terapéutico: el  mito de la bondad de la preocupación y el mito del todo vale en el terreno de los sentimientos.
El primer mito nos dice que es bueno preocuparse. Esto es falso: lo mejor es ocuparse sin preocuparse en absoluto.
El segundo mito dice “como yo lo siento es correcto”. Esto también es falso: existen sentimientos exagerados y por tanto incorrectos.
Este fin de semana he tenido ocasión de experimentar estos mitos. Había comprado una cestita-camita para la perrita de mi hermana y mi sobrina y tenía que entregárselas cuando volvieran del pueblo. Estaba preocupado por la perrita y por la necesidad que tenía de lo que le había comprado. Quedaban dos horas para que llegaran del pueblo y yo me dispuse a que no se me pasara la hora: debían llamarme por teléfono cuando llegaran a Sevilla. 
Así que me senté el sillón dispuesto a esperar las dos horas sentado y despierto, sin dormir la siesta, para que no se me pasara. 
Ya estaba cansado al cabo de una hora y decidí hacerle caso a lo que había leído sobre ocuparse más que preocuparse. Así que decidí descansar y esperar a que sonara el teléfono. 
El resultado fue que descanse una hora que lo necesitaba porque no había dormido bien la noche anterior y que desperté con la llamada de mi hermana, me vestí, bajé y les entregué la cestita-camita que le había comprado a la perrita. 
Además hablé con ellas durante un buen rato. Si me hubiese preocupado las dos horas y permanecido sentado en el sillón puede que ni hubiera entregado la cestita-camita ni habría descansado. Podría haberme quedado dormido trastornado y lo más seguro es que no hubiese escuchado la llamada y que me hubiese dado cuenta cuando ya hubiesen pasado por delante de mi casa con lo que no habría ni entregado la cestita-camita ni habría descansado.
Los sentimientos exagerados son incorrectos igual que las preocupaciones. Es mejor ocuparse en hacer las cosas que preocuparse por ellas y también hacer las cosas tranquilo que no apoyadas en sentimientos exagerados.


Jesús.

1 comentario:

Samuel dijo...

Respeto tu opinion pero en ciertos argumentos poseo una opinion variada
me siento agradecido igual
Siempre leo tus noticias