lunes, 6 de mayo de 2013
CRÍTICA DE CINE
POSESIÓN INFERNAL.
Mi cinefilia, mi profundo
amor al cine, viene desde mi más tierna infancia. Yo me recuerdo en casa de mis
padres viendo las películas de cine cómico en blanco y negro, las cintas de los
grandes maestros del cine mudo como Charles Chaplin “Charlot”, Harold Lloyd (el
hombre mosca), el Gordo y el Flaco ( Stan Laurel y Oliver Hardy) y otras
estrellas que me dejaron una profunda huella.
Después mis padres empezaron
a darme una paguita y yo aprovechaba para ir al cine los fines de semana a
cualquiera de las salas individuales que existían entonces y que ya han
desaparecido como Pathé (hoy Teatro Quintero), Delicias, Regina, Lux, Delicias,
Llorens, Palacio Central y otras muchas. Hoy ya no existen pero entonces se
mantenían bien solas y las películas duraban mucho tiempo, no como hoy ocurre.
Yo recuerdo que en esos cines como el Alcázar vi los grandes clásicos de la
historia del cine como Lo que el viento se llevó, Los Diez Mandamientos,
Ben-Hur y otras no tan clásicas como Salvaje pero que contaba con Charlton
Heston como protagonista que era mi actor favorito de la época. Después ya pude
independizarme económicamente cuando empecé a trabajar como periodista
deportivo en El Correo de Andalucía, el desaparecido Nueva Andalucía y Radio
Andalucía. Entonces podía ir al cine varias veces por semana. Era el año 1981. A veces incluso veía
dos películas por día aprovechando cines como el Rialto que tenía cuatro salas,
el Florida que tenía tres (los dos desaparecidos actualmente), el Avenida que
tenía cinco y el Alameda que tenía cuatro, ambos siguen existiendo. Me compraba
dos entradas para el mismo cine y veía dos películas en el día, a veces incluso
tres. Era profundo mi amor al cine y lo demostraba de esta manera. Recuerdo que
de aquella época las películas que más me marcaron fueron Volver a empezar de
José Luis Garci, óscar a la mejor película extranjera de habla no inglesa en
1983, que llegué a ver nueve veces, y Posesión infernal, una película de terror
de serie B que me impactó sobremanera porque me producía bastante miedo sin
necesidad de efectos especiales ni efectos de ordenador, sólo con efectos
visuales y efectos de maquillaje.
Se estrena ahora la nueva
visión de los productores del clásico original. Viene con el eslogan de la
experiencia más aterradora que vas a vivir. Y en verdad que lo es. Supera en
ese sentido a la película original y no es una copia del original sino una
película con personalidad propia, aunque hay planos calcados de la película
original como cuando una poseída se asoma desde el sótano levantando la
trampilla atada con una cadena y la cara desencajada y los ojos ensangrentados
y los brazos llenos de heridas y pústulas. Es una imagen que recuerdo de la
versión original y que se repite en el remake del nuevo director.
Los productores del clásico
original son Bruce Campbell y Sam Raimi, a los que se ha unido otra persona.
Sam Raimi era también el director de la película. Una película hecha con más
imaginación y talento que otra cosa. La película tuvo tanto éxito que dio lugar
a varias secuelas, videojuegos e incluso un musical en Broadway. Sam Raimi
dirigiría una de las secuelas titulada El ejército de las tinieblas con Bruce
Campbell como actor, que estaba también en Posesión infernal. Sam Raimi
dirigiría después Ola de risas, ola de crímenes. Más tarde Rápida y mortal con
Gene Hackman, Sharon Stone y Leonardo di Caprio. Después Darkman con Liam Neeson.
Después ya entraría en las superproducciones con la trilogía de Spiderman. Y
finalmente ha rodado como última película Oz, un mundo de fantasía, con James
Franco. Su carrera ha evolucionado con coherencia.
Ahoras Sam Raimi ha decidido
producir su Posesión infernal original, pero con otro director. Y Bruce
Campbell, el otro productor original, se ha implicado hasta tal punto en el
proyecto que trabaja en varias tareas, entre ellas colaborar con el director de
casting para la selección de los actores, entre los que están Lou Taylor Pucci,
que ya trabajaba en Infectados del año 2009 de los hermanos Alex y David Pastor
cuya segunda película Los últimos días hemos criticado en este blog. También
Bruce Campbell ha colaborado en los efectos de sonido de la película que tan
importantes son en las películas de terror. A juicio del nuevo director es el
responsable del 80% de los efectos de sonido, tal ha sido su grado de
implicación en el proyecto.
La historia de la película
nueva es muy sencilla. Cinco jóvenes se refugian en una cabaña en Tennesse para
curar a una de ellos del síndrome de abstinencia de las drogas. Se llama Mía en
la película. La chica se pone muy agresiva cuando está sin drogas, pero los
amigos no se dan cuenta de que está más agresiva porque ha sido poseída por los
demonios desatados al leer el Necromicón, libro de las brujas o de los
demonios, que va marcando la pauta de toda la película. El Necromicón dice que
un poseído sólo se puede curar quemándolo vivo o enterrándolo vivo y sacándolo
después. Así es como Mía se salvará. Su novio la enterrará viva y la
desenterrará después. Otra chica morirá serrada de arriba abajo. Y los otros
tres morirán en la cabaña quemados por el fuego. Mía será la única
superviviente.
La película hay momentos que
roza el cine gore, el porno del terror. La película no está recomendada para
menores de 18 años, pero bien podría ser X si es que existe aún esa
calificación. La escena del serramiento de una actriz es muy fuerte, con litros
de hemoglobina y kilos de vísceras. Hay otras escenas fuertes con una sierra
mecánica, una pistola de puntillas, un cutre,etc…
El director es Fede Álvarez,
uruguayo de Montevideo, del año 1978. Tiene pues 35 años y vio el original de
Posesión infernal en 1990 con 12 años. En su país se tituló Diabólico y pasó
tanto miedo que tuvo pesadillas y se prometió a sí mismo que algún día rodaría
el remake. Y así ha sido.
Fede Álvarez se incluye
dentro de la nueva hornada de directores que están revisitando los clásicos del
cine de terror de los últimos cuarenta años. Así tenemos a Gus Van Sant que ha
hecho el remake de Psicosis, pero prácticamente copiándola. La mayoría de los
directores nuevos son de origen hispano como el argentino que ha rodado Mamá.
El propio Fede es uruguayo. Están Guillermo del Toro, Alex de la Iglesia y Jaume Balagueró
entre otros. Y entre los europeos destacan un alemán, un francés y un griego. Y
entre las películas revisitadas están La última casa a la izquierda, La matanza
de Texas, Las colinas tienen ojos y otras. Con mayor o menor suerte.
Una de las productoras de la
película es independiente y se llama Ghost House, buen nombre para una
productora de películas de terror.
La fotografía es estupenda y
aprovecha muy bien el escenario único de la película que es la cabaña,
destacando muy bien el oscuro de la noche y propiciando el miedo en los
espectadores.
La música es de Roque Baños,
un habitual de las películas de Alex de la Iglesia como La Comunidad. La música acompaña
muy bien los momentos de tensión de la película y remarca muy bien los
instantes más importantes de la cinta. Buen trabajo.
Los productores han quedado
muy contentos con la película y consideran que ha quedado mejor que su clásico
original. Sam Raimi dice que esta película aprovecha mejor los efectos visuales
que están mucho más avanzados hoy día y los efectos de maquillaje. Los actores
se han tenido que someter a largas sesiones de maquillaje para provocar miedo
en el espectador.
En definitiva estamos ante
una película muy buena de terror que recomiendo encarecidamente para que pasen
un buen rato soltando adrenalina en el cine. Hoy día es difícil que las
películas den miedo porque abusan de los efectos especiales y de los efectos de
ordenador. Fede Álvarez lo ha tenido muy en cuenta y se ha aprovechado sobre
todo de los efectos visuales y de los efectos de maquillaje, con los que es
suficiente para generar verdadero terror. Si a eso se le incluye una buena
fotografía y una estupenda banda sonora y un buen trabajo de los actores ya
tenemos montada la película perfectamente. El montaje por cierto es muy bueno y
no sobra prácticamente nada de los 95 minutos que dura la cinta. Le concedo 4
estrellas, a una de la obra maestra porque no es una película perfecta, pero
está muy bien.
Al final triunfa el
Necromicón que no se quema en la cabaña y sigue con vida propia y da lugar a la
posibilidad de que existan nuevas películas basándose en esta primera. Sean
bienvenidas las cintas de este tipo, entretenidas, sin morbo, que asustan de
verdad y hechas con un profundo amor al cine clásico.
Disfrútenla. Está teniendo
bastante éxito en su estreno en Sevilla y está funcionando muy bien en
taquilla, cosa de la que me alegro mucho porque ya funcionó muy bien en 1981 la
primera versión. Yo me alegro de haber
tenido la oportunidad de ver las dos y poder disfrutarlas. Ha sido maravilloso
haber pasado 32 años esperando el remake de aquella primera Posesión infernal
que tanto me marcó en mi juventud. Pasen miedo y vean después la vida de otro
color. Salud y suerte.
Calificación:
José Cuadrado Morales
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