miércoles, 10 de septiembre de 2014

ESTIMULA TU MENTE

Ejercicio de estimulación cognitiva. Señala que dos perros tienen el número cuya suma es igual a la del hueso.


lunes, 8 de septiembre de 2014

MÁS ATREVIMIENTO ANTE LA VIDA.

Algunos más que otros somos más o menos atrevidos en la vida y con las personas, aunque muchas veces dudamos en serlo, y es que hay que saber con que cosas , en que momentos , y con quien serlo. Por poner un ejemplo si nos encontramos en un lugar público con mucha gente y tenemos que preguntarle alguien algo que nos mantiene en duda y que nos preocupa en relación a una gestión que debamos realizar en dicho lugar,
casi siempre nos surge la duda y nos quedamos bloqueados y entonces esos son los peores momentos para nosotros, por que se nos va creando una ansiedad, la cual nos va  atrapando físicamente y sobre todo mentalmente, empezamos a sudar y a tragar saliva, la mirada la vamos bajando y nos vamos encontrando poco a poco mas nerviosos sobre todo interiormente, es decir lo estamos pasando mal. 
Empezamos a sudar por todas partes y sobre todo por la cara y la frente, vamos sintiendo un calor bastante desagradable  y vemos que no somos capaces de salir de esa pequeña burbuja en la que nos hemos encerrado nosotros mismos. No podemos pensar en otra cosa que no sea el ser capaz de superar esa ansiedad, aunque la mayoría de la veces optamos por salir de sitio, salir a la calle y respirar, y es que estar ahí dentro era como estar aguantando la respiración.
 Y todo por el simple motivo de no atrevernos a realizar una simple pregunta, y no ser capaces de tal, ¿suena como ridículo verdad?, y es que quizás se deba  nuestra baja autoestima o a nuestra poca seguridad en nosotros mismos, aparte de la poca confianza personal. 
Pues esto nos puede pasar todos los días sobre todo ante gente desconocida y en cualquier lugar, por que con nuestros amigos y conocidos seguramente no nos ocurra. Tenemos que sentirnos más capaces de hacer las cosas en nuestra vida y atrevernos a dar ese paso que tanto nos cuesta como he comentado anteriormente, una pregunta, un gesto, el dirigirnos a un sitio en concreto, rellenar un cuestionario para un trabajo curso, hasta en la manera de escribir se nos puede notar, en muchos detalles que quizás no nos demos ni cuenta, en definitiva, hay que ser algo más decididos, y atrevidos en muchas ocasiones para superar ese miedo y esa duda que puede llegar a bloquearnos tanto físicamente  como mentalmente. Tenemos que confiar más y sentirnos más seguros y así ser mas decididos ante muchas situaciones de la, todo esto nos dará más confianza para obtener mejor calidad de vida.

Jaime 

viernes, 5 de septiembre de 2014

FAUNA DOMESTICA

Dicen que tener mascotas es algo terapéutico. Sin duda yo no puedo quejarme en ese rubro pues mi hermana tiene varios animalillos.
Los más impresionantes son: Sultàn, mezcla de mastìn, es negro como carbón y tiene un ladrido gutural que asusta al más valiente; Susi también es mastín pero de pelaje canela con manchones blancos, super inquieta, y líder nata , sobretodo a la hora de comer; Tina es una coker negra y ciega , que ha perdido algún diente por causa de Susi, es la más mimosa, ladra poquísimo y me sigue a todas partes. Como anécdota están los aullidos tipo borinal que hacen los tres cuando pasa el camión del super y toca su peculiar bocina, supongo que les resulta molesta  y por eso arman semejante escándalo  sonoro.
También están las gallinas, 4 andaluzas de tono rojizo, y las leonesas, 2 pardas y 2 negras, y un gallito multicolor con plumaje brilloso. Los pavos por su parte tienen bien merecido el nombre porque dejan que las gallinas dominen a la hora de comer o subirse al madero alto para dormir; dos de ellos han caído accidentalmente en la piscina  de puro zonzos que son  y otro ha enfermado de “moquitos” siendo así candidato firme para la próxima cazuela , según mi hermana. También hay  varios pajarillos, como el   jilguero pequeñito al que aún no escuché cantar, pese a que lo visitan gorriones y verderones cuando van a tomar agua del balde que está bajo su jaula , y un canario que canta mejor que Plácido Domingo.

Obviamente hay favoritos entre la variada fauna casera, como Plumita, una gallina dócil y confianzuda, que salta a mis rodillas procurando pellizcar algo de lo que yo estoy comiendo en el huerto, sea pan o fruta. También  Tina es especial para mí por lo que tiendo a jugar y protegerla más ; y resulta asombroso lo bien que se orienta pese a ser ciega éste mini-zoo casero es relajante pero implica ciertas obligaciones como limpiar el gallinero y los excrementos perrunos, darles de comer, bañarlos y ponerles productos anti-garrapatas, y sobretodo cuidar que no se escapen cuando se abre el portón de la calle.
 Pasados dos meses, una gallina se puso clueca y nos regaló seis pollitos, 2 negros, 2 grises, 1 café y el más inquieto de tono cremita, es un espectáculo ver cómo imitan a la madre en todo: sorber el agua, limpiarse el pico en la arena, picotear el pienso, etc. Ahora estoy pendiente de otra gallina guarona que está incubando 9 huevitos
En lo personal , resulta relajante poder hablarles o hacerles  una caricia, pues parece más fácil la comunicación con ellos que con las personas. No tendrán inteligencia pero sin duda tienen sensibilidad.

Rosa 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

CLARO OSCURO

Cuando yo cumplí los 35 años me enteré por fin de que lo que yo había padecido desde los 18 hasta los 24 años ( es decir, durante 4 años) se llamaba bulinorexía. Es una mezcla de bulimia y anorexia. Yo comía hasta no poder más y luego me metía los dedos hasta el fondo hasta que lo echaba todo y jugos gástricos y hasta bilis, yo escribía mucho por aquel entonces explicando mis dolencias tanto físicas como morales y me quejaba mucho a mis padres. Estos ni nadie entendían que era eso que me pasaba y me llevaron a varios médicos del aparato digestivo y les decían que no tenía nada. Al principio engorde, más bien estaba inflada, y más tarde adelgacé y se me notaban los huesos de las sienes y los pómulos y me puse bastante fea. Yo había sido guapita hasta los 18, pero a partir de entonces me volví fea y un día me dedique a coger todas mis fotografías y empecé a romperlas una por una. Pues empecé a fumar compulsivamente y poco a poco pude ir dejando de comer tanto. A nadie recomiendo que fume, por supuesto. Un año más tarde me puse a hacer yoga y conocí a mi marido en un mesón vegetariano. El era medico naturópata y los dos trabajamos en el mesón él en la cocina y yo cantaba y tocaba la guitarra para los comensales y trabajaba en la guardería del mesón.
Mi marido era de Guinea Ecuatorial de raza negra. Se fijó un día en mí mientras yo tocaba la guitarra para los niños. Un día cuando estábamos comiendo una sopa de cebolla se me declaro de la siguiente manera: ¿Quieres convivir con migo? Desde luego, pensé yo, no se puede ser más directo. Con el tiempo me lo pensé y me fui de la casa de mis padres a vivir con él. Vivíamos en el ático del mesón. Una pequeña habitación y un cuarto de baño. Allí me hice vegetariana, dejé la psiquiatría y la medicina oral y me puse en manos de la sabiduría de mi marido. Me quedé embarazada y me case poco después. Nos fuimos a vivir a un pueblecito de la costa, donde pase los meses más felices de mi vida. Tuve a mi hija de parto natural. Bueno ya por hoy estoy cansada de escribir. Ya seguiré otro día. Gracias por leerme.


 Reyes.      


lunes, 25 de agosto de 2014

LA ESPECIE

Parlanchines  de  la  tierra,
estamos  llegando,
empiecen a  temblar;
ya  serán  sus  obras  medidas,
y  hasta  los  muertos  resucitaran.

 Los  hechiceros  ya han agotado,
todos  sus trucos,
ven  su  final ,
ni siquiera  el  diablo puede   hacernos frente,
al lago de fuego lo vamos a  tirar

 Ya es hora de que sufras Satanás,
ni  siquiera  en  el mundo estarás.

 No  somos  ni buenos ni malos,
somos la especie que los vimos  crear
agárrense y tengan cuidado,
cuando el creador venga a rescatarlos,
y los invite a la nueva ciudad.


Francisco Manuel Ortíz Guisado

viernes, 22 de agosto de 2014

CUÉNTATE UN CHISTESITO

En un viaje del IMSERSO a Lourdes, una abuelita le toca el hombro al chófer y le brinda un buen puñado de cacahuetes sin cáscara.El chófer sorprendido le da las gracias y se los come con agrado.Cinco minutos después, la abuelita repite, el chófer vuelve a agradecerle el gesto y se come los cacahuetes.Cinco minutos mas tarde, la anciana viene con otro puñado. El chófer ya no puede comer más y le pregunta: - Dígame abuelita, es muy gentil de su parte atiborrarme de cacahuetes, pero ¿usted no cree que, a lo mejor, sus cuarenta amigos y amigas querrían también unos pocos?- ¡ No se preocupe joven!, no tenemos dientes para masticar los conguitos y sólo podemos chupar el chocolate que los recubre.
- Azafata, ¿me pone un wisky? -Lo siento, señor, vamos a tomar tierra. 
-El resto del pasaje que tome lo que quiera. Yo prefiero un whisky.

Cuando Dios creó a Adán y Eva, les dijo:- Solo me quedan dos regalos: Uno es el arte de hacer pipi de pie y...
Entonces Adán se adelantó y gritó:
-¡Yo!, ¡Yo!, ¡Yo!,¡Yo lo quiero!, ¡Por favor... Señor por fa porfaaa!, ¡Mire que me facilitaría la vida sustancialmente!
Eva asintió y dijo que esas cosas no tenían tanta importancia para ella. Entonces Dios le dio a Adán el regalo y este empezó a gritar de la alegría. Corría por el jardín del edén y hacía pipi por todos lados, en los árboles, en los arbustos, corría por la playa haciendo dibujos con su pipi en la arena....En fin, no paró de lucirse.
Dios y Eva contemplaban al hombre loco de felicidad y Eva preguntó a Dios: - ¿Cuál es el otro regalo? Dios contesto: - Cerebro Eva, cerebro..... y ese es para ti....

- ¿En qué se parece una camisa vieja a un hotel pobre?
- En que ninguno tiene botones.

 Un avión cayendo en caída libre, un pasajero se despierta y le pregunta a la azafata: 
-¡Azafata, azafata!, ¿vamos a tomar tierra ya?
A lo que la azafata, le contesta:
-¿A tomar tierra?, ¡te vas a hartar!

Antonio.

martes, 19 de agosto de 2014

ROBO IDEAS AL PASADO Y A OTROS QUE PIENSAN POR MÍ

Veo pasar a Pedro camino de calle abajo. Va embutido en su anorak y resguardándose del frio. La mañana es fría. Peores las he vivido mientras estaba viviendo en la calle. Por eso me siento orgulloso de ver a Pedro pasear calle abajo. Porque entre otras buenas enunciados viene a mi cabeza otro más sencillo pero de mayor complejidad. Pedro ha salido de la calle y eso es una buena noticia. Es el mismo bar en el que se quedaron con mi carnet de identidad como forma de pago de los dos serranitos que nos comimos sin tener dinero. Que poca vergüenza da el tener hambre y no tener dinero. El estar siempre borracho. También nos fuimos sin pagar de otro bar de la Alameda pero esta vez fue distinto. Lo elementos que jugaron papel en un caso no tiene que ver con los que jugaron papel en el otro.
Como he dicho más arriba se quedaron con mi carnet de identidad. Con mi DNI. Lo hicimos de la forma más natural que se pueda decir. Entramos, pedimos y comimos. Luego la adrenalina de no tener ni un duro. Creo que eso lo hice porque estaría borracho, sino no tengo huevos de hacerlo. Dice Manolo el del Cañuelo que todo lo que uno hace con alcohol es capaz de hacerlo sin el liquido corriendo por sus venas, pero se referirá  a otros momento de echarle huevos al asunto, de hacer otras cosas porque lo del carnet de identidad fue una jodida putada. Me imagino la cara que se le tuvo que quedar al camarero cuando dijimos que no teníamos un duro para pagar los serranitos que ya nos habíamos comido. Yo creo que no se lo olieron. Esa es la sensación que tengo. Igual que si me reconocieron cuando entré por segunda vez en el bar. Ahí me ligaron bien. 
Lo de la Alameda fue otra putada. Esta vez nos vieron llegar con todos los bártulos encima. José Muñoz y yo arrastrábamos los endémicos carros con las mantas y nos sentamos en todo el medio del bar. Creo que desde que nos vieron llegar dijeron que se tomen lo que sea y que se marchen pero que no monten jaleo aquí. Pero nosotros teníamos hambre. Hicieron de nosotros una obra de caridad. Yo me comí dos tortillas españolas. José muñoz un plato de ensaladilla. La gracia está en la forma de marcharnos si esto hay algo que tenga el atisbo de ser gracioso. Nos levantamos y corrimos. Tirando de nuestros carro con su respectivas mantas dentro, comidos de mierda. Dos personas que están en la calle se nota, se les ve a leguas y José y yo no pegábamos todo el día bebiendo y este suceso fue por la noche. Una noche de terraza por la Alameda. Así recuerdo mi último trozo de tortilla de la necesidad.
Pero en la Alameda nos han dado otras veces de comer. En el badulaque nos daban los nachos que les sobraban o los que se equivocaban al pedirlos. La ventana daba a la calle el peral.
Pienso en mi padre. Cuanto lo he hecho sufrir a ese buen hombre cuando le dije que consumí cocaína. Y cuanto no habrá sufrido cuando me veía borracho por los bares del barrio. Espero que la última imagen que se llevara de mi no fuera esa. Nunca he hablado con nadie en tanta intimidad como estoy haciendo ahora en los últimos momentos de mi padre vivo. Ni con mi hermana mayor, ni con mi chica, ni con mi tío Gabriel. Con nadie. Y yo puedo sentir el orgullo de decir que estuve junto a él hasta el último suspiro. Igual que puedo decir que el ultimo paseo de mi madre por Sevilla, un 26 de septiembre que ya se pierde en el horizonte, lo hice detrás de ella desde el Virgen del Rocío hasta el tanatorio de la SE-30. Por toda la Avenida de la Palmera. Detrás del coche fúnebre y con mi R-12, un coche que ya para esos tiempos era antiguo.
Pienso en otros escritores, en como harán para fantasear mundo llenos de vida donde yo solo se robar ideas al pasado. Soy escritor o me considero escritor porque llevo vivido 36 años de larga y fatigosa vida. Con sus alegrías en cuanto han sido posibles  y en cuanto a sus tristezas cuándo han llegado. Un hombre se mide por la experiencia que tiene detrás de sus espaldas y yo no es que sea más trabajador que ninguno que se lo haya parecido ni más guapo ni más feo simplemente un hombre más con una historia que contar por la experiencia y no por la virtud de ser inteligente, porque somos los valores que nos han inculcado nuestros padre desde chico y porque esos valores son los que filtran nuestros objetivos y no quiero ponerme pedante pero es lo que veo ahora con mis 36 años cumplidos.
Mientras escribo fumo. Y lo hago a ritmo de carretero. Un cigarro tras otro y llenando el espacio de aire que respiro de humo. Ennegreciendo mis pulmones pero es que soy adicto al tabaco y mi adicción solo se satisface con un cigarrillo entrando en mis pulmones. Qué muerte más dulce que la de morir consumiendo. Dice Fernando Savater que una la primera vez que se enfrento a la vida, con nueve años fue cuando reconoció el hecho de que iba a morir. Lo reconoció porque murió su hermano, creo recordar, no tengo el libro para consultarlo. A lo que me interesa. Empezó a pensar cuando sintió la muerte como un elemento más de la vida. Qué manera más poética de sentirse mortal. Yo con mis cigarrillos estoy buscando la muerte y Fernando Savater encontró una manera de pensar libre en el descubrimiento de la muerte, por eso digo que yo no soy escritor sino que le robo ideas al pasado y a otros que piensan por mí.

Pedro.

jueves, 14 de agosto de 2014

ESTIMULA TU MENTE

Ejercicios de estimulación cognitiva. A partir de la expresión de la cara de estas personas identifica quién ha dicho cada una de las frases que hay debajo.


Solución ejercicios anteriores:


miércoles, 13 de agosto de 2014

TAMBIÉN RECUERDO MI NACIMIENTO.

Yo tengo recuerdos de cuando era muy muy pequeña. Tendría yo un año y algo cuando mi madre me puso por primera vez en una escupidera a hacer caca. Cuando me levanté y vi aquello tan bien hecho sentí una gran satisfacción porque era algo que había hecho yo solita (creo que ésta es la época anal de la que habla el psiquiatra Sigmund Freud). Me fui corriendo a mi cuarto y volví con mi lápiz. Empecé a remover aquello y en un momento dado, cuando intentaba probarlo, escuché un grito horripilante y recuerdo la cara de horror de mi madre… perdonadme por este escrito tan escatológico pero es que me apetecía contarlo. En otra ocasión me recuerdo a mi misma con un bañadorcito bien apretadito y estaba echada en la arena, ahí tendría yo meses. De pronto me veo las caras de dos borricos que venían hacia mí. Otro grito de película, el de mi madre avisando a mi tía Adela para que me cogiera. Ni que decir tiene que los borricos me podrían haber aplastado. También recuerdo mi nacimiento, cuando yo era muy pequeña tenía una pesadilla recurrente que se me repitió cientos de veces durante los primeros años de mi vida. En ella me sentía muy oprimida, en un lugar rugoso y oscuro, de pronto veía una luz muy fuerte y me despertaba y empezaba a llorar llamando a mi madre ¡mamá! ¡mamá!
Ya de mayor también tuve una vez un sueño muy curioso, me veía yo de mayor en una casa que debía ser donde yo he vivido toda la vida con mis padres. Eran habitaciones enormes y muy oscuras. De pronto en un rincón vi una niña, me acerqué y le dije: ¡oye! ¿Qué haces aquí solita? Y le pregunté ¿Cómo te llamas? Y me dijo Reyes, luego le pregunté ¿Cuántos añitos tienes? Y me dijo: cuatro, la cogí en brazos, la abracé y la besé ¡yo me reconocía a mi misma en esa niña!. Luego salí a una gran puerta con mucha luz y allí me encontré con una de mis hermanas y le enseñé el hallazgo que había tenido.
Por aquel entonces estaba yo leyendo libros de autoayuda que hablaban de hacer las paces con nuestro niño interior. Sobre todo eran libros y videos de una tal Louise Hay.


Reyes

lunes, 11 de agosto de 2014

LOS AÑOS PASAN

Los años pasan. Surcos en el rostro lo delatan.
Te recuerdo llena de vitalidad.
Te recuerdo con la fuerza de un huracán.
Ahora todo cambió. Sólo quedan los fantasmas en tu mente.
Solo queda tu semilla dibujando palabras en la libreta.
Solo quedan recuerdos de ti. Hoy eres la sombra de lo que fuiste.
¿Qué fue de tu fuerza? Quedó atrás, en el pasado.
Quedó atrapada en mi mente, quedó atrapada en un pozo.
Sufre su encierro, de donde no puede salir, ni evitar la batalla
que se desarrolla en su interior.
Aún sin fuerzas eres fuerte.
Yo pasé por el mismo camino y sé lo dura que es la batalla.
Batalla que solo gana quien hace la paz en su interior.

A mi madre, Antonio Javier.
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