¿QUÉ FUE DE AQUELLA ALICIA DE MI NIÑEZ?
Caminando un día por el campo, observé a un conejo blanco correr. Me detuve y medité: ¿qué fue de aquella Alicia de mi niñez?, ¿qué imaginaba con volver a vivir esa etapa otra vez? Una voz me respondía: «Todos hemos soñado con vivir esas mismas maravillosas aventuras algunas vez; por eso no queremos crecer».
Tú debes saber que, como Alicia, aceptar la transición de la niñez a la adolescencia supone dejar atrás la seguridad de la infancia e ir descubrimiento tu propia identidad; confiar en encontrar al camino a pesar de los tropiezos que encontrarás en cada paso que des, y no tiene que ser perfecto. Alicia también apostó por adentrarse en ese mundo de obstáculos maravilloso que es la vida para encontrar su realidad.
Este relato representa todas las emociones, ilusiones y ansiedades por las que solemos pasar quienes vivimos con condiciones de salud mental. Por ejemplo: Alicia es la inocencia y la candidez: el Conejo Blanco es la ansiedad y la obsesión; el Gato Sonriente es la intuición y la razón; la Reina es el narcisismo y la tiranía; el Sombrero Loco representa la distorsión de la realidad; y la Oruga es el desafío constante de invitar a Alicia a pensar en quién es ella.
Y, al final, Alicia termina enfrentándose a la frustración que encierra la famosa expresión: «La curiosidad mató al gato».

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