“ A VECES UNA CREMALLERA CERRADA PERMANECE MÁS TIEMPO VIVA”.
Amaneció una mañana resplandeciente, pero pronto oscureció de repente, era tal la oscuridad que solamente quería volar libre sin ataduras insuficientes hacia la luz.
Mi incapacidad de conseguirlo fue inútil y debido a mis fatigas visuales y cognitivas perdí la capacidad de permanecer en mi continente desado.
Conectarme y vivir de forma independiente. Empecé a recordar lo bueno que había perdido y esperaba el día en que pudiera recuperar mi salud plenamente.
Aún hoy me aferro a la esperanza de que mi futuro no recaiga en mi dura realidad. Dicen que para sentir amor hay que darlo y para darlo hay que tener valor.
Encarnación B.

No hay comentarios:
Publicar un comentario