jueves, 9 de octubre de 2014

LA EDAD NUNCA ES UN IMPEDIMENTO

Os voy a contar una anécdota sobre un curso de hebreo por Internet que se imparte desde Israel hacia distintas partes del mundo. Resulta que mi hermano está casado con una israelí, tienen hijas y viven en Israel desde hace mucho tiempo. Pues nada que tuvo que aprender hebreo ya que su mujer hablaba muy poco de español, además sus  hijas tampoco lo controlan  ya que aprendieron a hablar hebreo desde pequeñitas.
Mi madre no tiene ni puñetera idea del hebreo y le cuesta mucho trabajo hablar con mis sobrinas y un poco menos con mi cuñada pero también le cuesta.
Pues nada un buen día se propuso sentarse por primera vez delante de un ordenador y aprender hebreo. Se apuntó al curso anteriormente mencionado y comenzó la odisea ya que se trataba de aprender hebreo a la vez que aprendía a usar el ordenador. Lleva tres clases y de momento controla más el hebreo que el ordenador. La clase dura hora y media aproximadamente empieza a las siete y media y termina a las nueve, media hora para chatear con los compañeros y una hora de clase. 
Mi madre tiene 76 años y muy buena voluntad para aprender pero es un poco inquieta. Bueno pues, mi padrastro y yo tenemos que estar pendientes y cerca de ella, ya que a veces descontrola el ratón del ordenador y se le escapa la flecha de la pantalla y empieza a chillar, "donde esta la flecha que no la encuentro", por ejemplo. Tampoco controla el lápiz, se le va para cualquier sitio, pasa que a veces tiene que dibujar las letras hebreas mientras está dando clase y no puede. Se mosquea por estas cosas tan simples, pero no llega a ponerse nerviosa.Ha aprendido, que es lo más importante, o sea, está aprendiendo bastante; incluso aprendió a mover el ratón y a manejar el lápiz.

Cecilia.

2 comentarios:

UnidadDia Renteria dijo...

Olé por tu madre, Cecilia!!! Ni la edad, ni la enf. mental son obstáculo... lo que dew verdad importa es la voluntad que le pongas a las cosas!!!! Muy buen ejemplo, ya nos contarás qué tal lo lleva tu madre dentro de un tiempo, un saludo

Anónimo dijo...

Gracias por el comentario. Un saludo para todos. Mi madre sigue aprendiendo. Cecilia