jueves, 23 de noviembre de 2017

EL MERCADO DE LA CALLE FERIA

En Sevilla hay unos mercados ambulantes de mucha historia, algunos ya desaparecidos por ejemplo, el de la Alfalfa, que era de animales, incluso por las navidades llegaban a vender, pavos, corderos, pollos y gallinas. Después se quitaron por motivos sanitarios, los últimos años estaban compuestos de pájaros, palomos, perros, gatos, diferentes tipo de aves y sus accesorios. Cuando vino la gripe aviar, se eliminó por seguridad y no se volvió a poner mas, hubo un intento de los criadores de pájaros por retomarlo en la calle Torneo, pero también desapareció.
Hablemos del mas antiguo, según documentación, uno de los más viejos de España, pues se trata de la época morisca, era el del JUEVES, estaba situado entre las dos mezquitas de la calle Feria, hoy iglesia de San Juan de la Palma y Omnium Sanctorum al lado del mercado actual. Se dice que venían por la puerta de la Macarena y también en barcas, no olvidar que el Guadalquivir llegaba hasta la Alameda con sus arroyos.
Los artículos los transportaban en carros o mulos, duraba toda el día bien entrada la noche, que no se olvide que para los musulmanes su día de fiesta es el viernes.
Ahora vamos a hablar de la época actual, el mercado de los jueves está situado más o menos en su sitio, pero se acortó, empieza en la calle Castellar y termina en la esquina de la calle Cruz verde, también se extiende por la plaza de los Carros e y la de Maldonado. Al principio allí se vendían cosas muy interesantes, mas antiguas, venían de los pueblos de los alrededores para comprar cosas en la calle y también traer de su sitio productos para vender, incluso se hacían trueques.
Hoy en día el 60 por ciento de lo que se vende no tiene valor ninguno. Otro 20 tiene mas valor bien por algo antiguo o por que funciona y se dice es de media época (tiene unos 50 años). El otro 20 son cosas mas antiguas de 100 años o mas. Siglos XIX, XVIII, XVII, incluso se pueden ver cosas XVI.

El tema de la venta y los precios es muy variado, desde 1 euro se puede ir a los 600 euros o más, parece que todo vale poco mas de un euro, como la mayoría de las cosas, pero no todo vale ese dinero y hay cosas muy interesantes. ¿Y el famoso regateo? Es normal en todo mercadillo, pero sin pasarse. Ahora hablaremos de los puestos, están todos adjudicados y algunas veces, cunado faltan los fijos, se pueden poner los eventuales, que son bastantes. Las compras se suele hacer en el mismo puesto aunque se puede quedar con el cliente para ir al domicilio, se valora y si estamos de acuerdo se retira los objetos.
Algunas veces hay que limpiar y reconstruir los objetos, para poder venderlos.
Cada vez hay menos clientes de los pueblos de alrededor ya que en casi todos existen ya pequeños comercios o mercados similares. Esperemos que el mercado de los jueves, el de la calle Feria, siga igual por mucho tiempo, aunque un cambio puede venirle bien debido a los problemas de trafico que ocasiona ademas de la carga y descarga de mercancía los taxis también se queja con los vecinos algunos dicen que mucho ruido y basura, como vendedor con mas de 30 años espero sirva de algo mi puesto n.º 40-42 un saludo espero una visita y alguna compra. Saludos.


Antonio.

lunes, 20 de noviembre de 2017

NO A LA NECESITITIS

Muchas veces nos obcecamos o nos obsesionamos con cosas que realmente no necesitamos o de las que podemos prescindir temporalmente. Y a esto hay que decir No. No a la necesititis.
Hay personas que por naturaleza están mejor con pareja y también las hay que creen que sin ella no van a ser felices. Yo me pasé mucho tiempo pensando que lo natural para cualquier persona es tener pareja y vivía pensando en qué momento la encontraría, aunque por otra parte nunca he olvidado a la primera y única novia que tuve. Esperaba que en algún momento surgiese espontáneamente una mujer que se transformara en mi pareja de vida. Y no ha sido así. Y yo me pregunto: ¿por ello soy menos feliz?. Pues para mi la verdad es que no. He aprendido a ser feliz sin necesidad de una pareja. Tengo a mi hermana, a mi sobrina a nuestra perrita y a mis amigos y amigas y seres queridos en general pero no necesito imperiosamente una compañera a mi lado. He aprendido a vivir sin ella y no por ello soy infeliz. He dicho No a la necesititis en este aspecto. Y creo que son muchos con la enfermedad  que se pueden sentir identificados conmigo.
La necesititis se manifiesta en muchos otras cosas de la vida. Yo por ejemplo tenía la manía de comprarme un disco de música clásica cada semana para mi disfrute personal o dicho de otra manera para relajarme. 
Lo cierto es que cuando empecé con esta manía me encontraba más solo, vivía con mis padres y tenía pocos amigos por lo que los discos se transformaron en el sustituto de todas las cosas que me faltaban. Era una forma de sentirme feliz frente a la soledad en que me encontraba y en aquellos momentos fue una gran ayuda pero también fue algo que llegó a obsesionarme. Necesitaba mi disco cada semana y no podía estar sin él. Lo necesitaba tanto que como yo digo llegaba a arruinarme económicamente con las compras. Y es que yo no compraba de todos los precios sino que siempre daba la casualidad que los intérpretes que yo buscaba eran los más cotizados. También buscaba las ofertas pero sólo a veces. Ahora estoy aprendiendo a no necesitar tantos discos ni de tan alto precio. Me controlo mucho más y sin embargo no ha disminuido mi pasión por la música lo que ocurre es que ahora escucho más veces los discos que compro y he dejado atrás la necesititis del coleccionista que como digo puede llegar a ser obsesiva.
Y como esto de lo que hablo hay muchas otras cosas. Hay que procurar hacer las cosas con proporción.


Jesús 

viernes, 17 de noviembre de 2017

LAS ROTACIONES LÓGICAS DE BERIZZO

Después de 4 partidos seguidos vuelvo a analizar la situación del Sevilla F.C.
En estos cuatro partidos ha habido varios cambios en la cabeza del entrenador y en la disposición que el equipo desplegó sobre el campo.
Analizaré los 4 partidos uno a uno y así se podrá ver mejor los cambios esbozados por el entrenador:

1- Partido ante el Cartagena de segunda división B.(3 a 0)

Hubo 6 o 7 cambios lógicos ante un equipo de inferior categoría, con un cambio de esquema utilizando 2 pivotes.
Destacaron Pablo Sarabia ,el Tucu Correa y el alemán Geiss que probó como central.

2- Partido ante el C.D. Leganés.(2 a 1)

Se mantuvo en el sistema del doble pivote , en un partido ante un rival muy incómodo. Hubo pocas rotaciones y una alineación bastante lógica .
Destacaron Ben Yeder y de nuevo Pablo Sarabia.

3- Partido de Champions League ante el Spartak de Moscú.(2 a 1)

Se mantuvo en el doble pivote, en un partido crucial para la clasificación del equipo a octavos de final.Pocos cambios y una alineación bastante lógica.
Hubo una gran media hora del equipo en la primera mitad, luego después del segundo gol el equipo sufrió mucho atrás .Estuvo cerca el empate del Spartak.
Destacaron Clement Lenglet , y Pablo Sarabia.

4- Partido ante el Barcelona F.C. (2 a 1 a favor del Barca).

Se mantuvo el doble pivote , en un partido muy difícil ante el líder de la Liga.
Hubo una mala primera parte donde se adelantó el Barcelona. La segunda mitad fue mejor ya que el equipo presionó mas arriba y con mas intensidad, logrando empatar.
Al final fallos en defensa penalizaron al equipo, que sucumbió ante la calidad del líder.
Destacó Guido Pizarro con un gol y gran despliegue en defensa parando a Messi.

Manuel.




BERIZZO

Gracias a Dios por fin es lunes como siempre digo. He sobrevivido a otro desastroso fin de semana. Lo mejor han sido las tareas de la casa que me han distraído. Lo peor: las crisis de ansiedad que he tenido.
El sábado tenía un frío terrible. Me puse el pijama largo y unos calcetines de lana y hasta el batín de invierno. La ansiedad me producía un frío intenso. La ansiedad me pedía cama, pero aguanté para escuchar por la radio el partido Barcelona-Sevilla que acabó perdiendo como es lógico por 2-1. Digo como es lógico por el entrenador que tiene la inmensa desgracia de estar ahora mismo en el Sevilla, pero ahora hablaré de eso.
El domingo fue peor que el sábado. Desde por la mañana estuve chungo con unos dolores intensos de piernas debidos creo a problemas circulatorios que ya he padecido. También debido a las faenas del día anterior que me hicieron estar mucho tiempo de pie. Por la tarde volví a ponerme mal de la ansiedad y me senté en mi sillón azul y ahí estuve dos horas hasta que no aguanté más y cené poco y me acosté a las 7 de la tarde, casi noche ya. Me he levantado a las 2.30. He paseado y reflexionado el artículo de hoy , he desayunado y me he venido para la Ura.
Hoy cambio completamente de registro. Quiero hablar sobre un personaje siniestro que el Sevilla F.C. tiene la desgracia de padecer. No voy a hablar sobre una persona, sino sobre un entrenador de fútbol. Quede la cuestión clara porque en ningún momento mis palabras van a ir destinadas a la persona, sino sólo a un entrenador de fútbol.

Berizzo. Eduardo Berizzo, más conocido por el alias Toto, es la mayor desgracia que le ha caído al Sevilla F.C. en años. Lo peor es que los dirigentes no se dan cuenta o no quieren darse cuenta de ello. Berizzo es un entrenador que está demostrando que no tiene categoría para entrenar a un equipo grande porque el Sevilla es eso: un equipo grande al que Berizzo está llevando a la más absoluta mediocridad.
Berizzo es un entrenador de la clase media que sirve para entrenar al Celta de Vigo donde estaba antes, con todos mis respetos para el Celta, próximo rival del equipo sevillista en Liga el próximo 18 de noviembre a las 18.30.
No sé a quién se le ocurrió en primer lugar la idea de traer a Berizzo. Sí se que todo el verano se pasó Berizzo yendo y viniendo esperando que le dieran el dinero que pedía. Es decir: empezó con exigencias económicas para su persona.
Después está el tema de los fichajes. Se supone que los fichajes los hace el Presidente con la recomendación de la Dirección Deportiva a cargo ahora de Óscar Arias después de la dimisión de Monchi ahora en la Roma y el asentimiento del entrenador. Pues no sabemos cómo fueron las negociaciones, pero desde luego los fichajes no están dando el resultado apetecido.
El caso más flagrante es el de Muriel, un colombiano que ha costado 21 millones de euros y que no hace más que chupar banquillo. Está pasado de peso, cuando es convocado con su selección no juega ni un minuto y en el Sevilla ha jugado pocos partidos víctima de las rotaciones y del ostracismo al que lo ha sometido el entrenador.
Ése ha sido uno de los problemas de Berizzo: las rotaciones. Cambiar el equipo casi por completo en cada partido. Así no hay forma de tener un equipo tipo, al que refrescar convenientemente en momentos oportunos.
 Con tanta rotación ha vuelto loco al equipo, ha conseguido que nadie se sienta importante lo que ha provocado inseguridad en toda la plantilla. Uno que hace un gran partido puede verse en el banquillo en el siguiente. Es decir: jugar bien no te garantiza la continuidad con el Sr. Berizzo.
En los últimos encuentros está utilizando un equipo tipo, con un doble pivote con Nzonzi y Pizarro. Hace cambios en la portería, que no entiendo bien porque Sergio Rico debe de ser el portero titular del Sevilla porque ha demostrado tener capacidad y méritos para ello.
En defensa se han afianzado Kjaer y Lenglet. En el lateral derecho sigue poniendo a Mercado que no es lateral derecho, sino defensa central. Su sitio debe ocuparlo Corchia que para eso se le fichó en sustitución de Mariano, al que desgraciadamente se vendió cuando estaba muy bien en el lateral derecho.
En el lateral izquierdo está Escudero, que es sombra del de antes que convocó para la selección Julen Lopetegui. Y es que el equipo está también bajo de forma. Está, como dicen  los entrenadores, poco trabajado el equipo. Si no no se explica que el equipo se venga abajo en las segundas partes como se viene.
También veo al equipo falto de motivación. Salen al campo sin motivación y eso es claramente problema de entrenador. Berizzo no tiene motivados a los jugadores suficientemente. No sabe arengarlos. No hay más que oírlo hablar en las ruedas de prensa: habla bajito, como pasando de todo, como si lo único que quisiera fuera llevarse el dinero que tanto negoció en verano con el Sevilla. Creo sinceramente que está esperando que lo echen para llevarse la plata como él dice.
Banega es sombra del que fue antes de irse. En la delantera da más o menos la cara Ben Yedder pero puede hacer mucho más de lo que hace. Correa suele cumplir cuando sale. Sarabia puede que sea el jugador mejor de la plantilla ahora mismo. Hay jugadores que se han traído y están prácticamente de adorno como el alemán Geis. ¿Para qué se le ha fichado? Es problema de Dirección Deportiva. 
Se ha tirado el dinero en fichajes mediocres vendidos como estrellas y se ha fichado a un entrenador mediocre vendido como un Unai Emery y evidentemente Berizzo no tiene ni de lejos la categoría del entrenador vasco que ahora entrena al París Saint Germain.
El Presidente del Sevilla, José Castro, y su Junta Directiva tienen la misión fundamental de  cesar a Berizzo. Estamos los sextos con sólo 19 puntos. En zona europea, pero en zona insuficiente para la Liga de Campeones. El Sevilla se ha ganado un prestigio que puede tirar por tierra Berizzo como siga al frente de la primera plantilla del Sevilla.
Con Berizzo podemos quedarnos fuera de la Liga de Campeones este mismo año. La Uefa Europa League es insuficiente para las ambiciones de un club como el Sevilla. Un club, un equipo, que no se sabe a qué juega, que cambia de estilo de juego cada partido, un equipo que está perdido en el campo casi los 90 minutos, un equipo que se arrastra y que demuestra tener muy poco amor propio. ¿Dónde están la casta y el coraje del himno? No se ven por ningún lado porque Berizzo no tiene categoría para hacer de sus futbolistas grandes futbolistas, máquinas de hacer fútbol, no de salir a hacer partidos mediocres y de ganar sólo a equipos pequeños. Frente a los grandes pierde siempre. El otro día con una actitud diferente se le pudo hasta ganar al Barcelona. Pero no hubo esa actitud y con fallos puntuales en defensa se perdió el partido. Mejor dicho: se regaló. Y ya ha regalado bastante el Sevilla esta temporada. No tengo segura ni la Copa del Rey aunque ganáramos en Cartagena 0-3.
Berizzo sobra en el Sevilla y por lo que se ha visto Óscar Arias también. Pero hoy me basta con cesar a Berizzo y fichar a un entrenador ambicioso como Unai Emery. Al Sevilla le falta eso cuando sale al terreno de juego: AMBICION. Coraje y otras palabras que suenan muy feas pero muy reales.
Si no queremos que el Sevilla se siga arrastrando por los campos de España y de Europa tenemos que despedir radicalmente al entrenador. No hay que darle más oportunidades porque el perjudicado es el Sevilla y la imagen del club.
Diría cosas más fuertes de Berizzo pero me las voy a reservar. Sólo le pido como periodista y como seguidor del Sevilla al Presidente que cese inmediatamente a Berizzo antes de que sea demasiado tarde. Cuando nos eliminen de la Liga de Campeones ya será tarde.
Que abran los ojos los que tienen que abrirlos y tomen la decisión que hay que tomar. Sin más paños calientes. Con decisión. Con la decisión que se ha tenido en otros momentos y que ahora hay que volver a tener.
El Sevilla es un grande. Necesita a un entrenador grande. Y Berizzo no lo es. Pues está todo dicho. Salud y suerte (que la vamos a necesitar).


José Cuadrado Morales.



lunes, 13 de noviembre de 2017

SOBREVIVIENDO Y POCO MAS


Soy un chico de 45 años de edad que esta buscando alojamiento, pues actualmente estoy viviendo en el albergue de Sevilla, pero esto no es para siempre, aunque tengo bastante familia que podía a cogerme, cada cual tiene su vida, con lo cual me tengo que buscar la vida valga la redundancia. Dispongo de pocos ingresos pues cobro una PNC, una pensión no contributiva, y aunque estoy por solucionar el tema de la pensión de orfandad compatible con la PNC, para así tener para ir disponiendo. Espero conseguirla pues la seguridad social así me lo comento. De momento los ingresos que tengo con la PNC solo me dan para pagar una habitación y poquito más.

La búsqueda de una habitación aquí en Sevilla me ha resultado una tarea complicada, pues lo que encontraba eran carteles o anuncios en el cual se solicitaban estudiantes o chicas en la mayoría de los casos cuando no estaban ocupados.
Por suerte una compañera de la ura me ha solucionado el tema pues al menos de momento no estoy mal en un piso que ella posee, ya que le conté el problema que tenia al dar con una habitación y ella me comento que un chico de su vivienda se marchaba dentro de un tiempo.
El caso es que ella me ha conseguido un hueco antes incluso de lo previsto, pues el chaval se fue ayer mismo.
Aunque anteriormente me había defraudado un alojamiento de que ya tenia apalabrado en un buen sitio céntrico cerca del arco de la macarena sita en calle Escobedo, ya que me cogía todo a mano, comedores, médico, la ura , pero el inquilino se demoro demasiado y también la tutela. El caso es que no pude cogerlo con lo bien que estaba situado,
También el CAM (centro de acogida municipal), estaba dándome ,caña, para salir pues me había puesto como tope el 20 de Noviembre, de fecha de salida
Y menos mal que he encontrado éste piso de la compañera.


JOSE  MARÍA


YA ESTÁ AQUÍ LA NAVIDAD; AUNQUE NO LO PAREZCA.

La verdad es que acabamos de dejar los bañadores y ya estamos con los polvorones. Ya  casi todos los supermercados están repletos de dulces y alimentos propios de esas fechas. Yo personalmente  no voy a comer muchos dulces porque estoy a dieta , aunque alguno me tomaré. Normalmente era mi tía la que traía la bolsa con todo eso, pero ya en las empresas no lo regalan.

A mi personalmente me encanta la navidad, porque son unas fechas donde todos nos solidarizamos los unos con los otros. Es una época en que mostramos nuestra mejor intención .
También comprendo que son unas fechas tristes porque se acuerdan de los que ya se han ido. No obstante  son fechas donde todos se reúnen y pasan un buen rato aunque se emborrachan y alguno que otro mete la pata .Yo estoy mirando los pros y los contras y es que hay muchos imbéciles que borrachos conducen el coche.
También hay regalos para todos. Es una fecha de total consumismo. Donde se gasta mucho dinero en regalos,  muchos son tonterías que luego tenemos que cambiar.

También los niños disfrutan mucho de los REYES MAGOS. Y pasan su noche mágica en víspera de el seis de enero. También con la cabalgata de el cinco de enero son muy alegres y es una bonita manera de terminar esas fechas.

YFC

viernes, 10 de noviembre de 2017

LA VIDA

Gracias a Dios como siempre digo es lunes. He sobrevivido a otro terrible fin de semana. Odio los fines de semana. Han sido dos días completos en los que he tenido que aplicar mis propias teorías desarrolladas en los recientes artículos Harto ya de estar harto ya me cansé y Voracidad.
El sábado fue bueno. Lo dediqué en gran parte a hacer faenas de amo de casa. Vivo solo y todavía estoy físicamente bien para hacer las cosas. Lavé, limpié, fui a la compra, cociné para varios días, etc… Después tuve ocasión de ver dos películas: Abraham Lincoln: cazador de vampiros y Sleepy Hollow. Bastante interesantes las dos. Ya por la noche escuché por la radio el partido Sevilla-Leganés. Ganó mi equipo sevillista por 2-1. Ya nos hacía falta una victoria para espantar fantasmas. Marcaron Ben Yedder a pase de Sarabia y el propio Sarabia. Ahora tenemos un partido muy importante el miércoles 1 de noviembre frente al Spartak de Moscú. De él depende en gran medida la supervivencia en la Liga de Campeones de este año.
Terminé el sábado bien. Pero ayer domingo mi amiga la ansiedad se acordó otra vez de mí intensamente y a partir de las 6 de la tarde empecé a sentirme muy mal. Tuve la tentación como el domingo anterior de meterme en la cama para olvidarme de todo y superar la ansiedad, pero no. Tenía que aplicar mis propias teorías, si no corro el riesgo de ser un incoherente.
Me quedé sentado en mi sillón azul. Cené temprano y frugalmente. Me puse a ver la tele. Y así estuve hasta las 22.30 cuando ya me acosté. Y la ansiedad estaba casi superada. Con voracidad la había vencido. Estoy harto de que sea ella la que me venza a mí, la que me ordene lo que tengo que hacer con mi vida cuando mi vida es mía. Sólo mía. Y de Dios, claro.
Pues ahí quería yo llegar hoy. A la vida. Hace muchos años fui a una conferencia de Antonio Gala en la que dijo una frase que se me quedó clavada: “La vida es ese algo que nos traspasa y cuando se cansa de nosotros nos abandona sin piedad”. Y es cierta. La vida es como una enfermedad que nos entra y está más o menos tiempo con nosotros y conlleva la muerte definitiva o en apariencia definitiva. Antonio Gala explicó todas las sensaciones que vivimos, la necesidad de la supervivencia durante el tiempo que dura la vida, la obligación que tenemos de cuidarla, de hacer con ella lo mejor posible para sacarle el mayor partido. La vida es una responsabilidad muy grande y debemos mirar por ella todo lo posible.

Decía Juan Ramón Jiménez que no es la muerte la que da sentido a la vida, sino la vida la que da sentido a la muerte. Y es cierto. No nacemos porque morimos, sino que morimos porque nacemos. Primero que nada es la vida. Y él lo sabía bien porque desde muy joven tuvo que ser ingresado en sanatorios mentales por sus problemas nerviosos debidos fundamentalmente a la muerte de su padre. Cuando paseaba en su burro por Moguer le llamaban “el loco” como cuenta en Platero y yo. Pero a él ya le importaba muy poco. Había paladeado el dolor de la enfermedad mental y los prejuicios ajenos le importaban ya un pimiento. Siempre he tenido muy presente la frase del Premio Nobel de Literatura de 1956. Yo nací hace ya más de 56 años y sé que voy a morir. La consciencia de la muerte no me asusta sino que me anima a seguir adelante hasta que llegue el momento de un final que no será definitivo porque yo creo en el más allá, en una vida después de la muerte con Dios. Tenemos un tiempo límite de vida, por lo que tenemos que aprovecharlo lo máximo posible para que cuando llegue el momento del tránsito no nos tengamos que arrepentir de haber desperdiciado la vida. Esto es tan grave como desperdiciar el talento, como decía Robert de Niro en la única película que ha dirigido hasta ahora: Una historia del Bronx. Decía: “No hay nada peor que el talento malgastado”. Se lo intentaba inculcar a su hijo. Yo añado que sí puede haber algo peor: la vida malgastada.
No nos podemos permitir el triste privilegio de desperdiciar la existencia. De estar tirado por ejemplo en un sofá días y días sin hacer nada, viendo pasar la existencia ante nosotros con una indolencia criminal.
Me acuerdo ahora de mi hijo y de lo que suele decir él: “La vida es la vida misma, en sí es vida y como tal tenemos que aceptarla”. Ante la adversidad él siempre contesta con un escueto “la vida”. O a veces me responde: “A ver”, como un  fatalismo positivo que significa comprender todo el intríngulis que conlleva la existencia. Las cosas ocurren porque tienen que ocurrir. La vida existe porque tiene que existir y hay que darle a cada cosa el valor justo que le corresponde. Sin más. Sin más reflexiones, sin más comerse el tarro o buscarle al famoso gato tres patas. La sencillez reflexiva es una forma casi pasiva de aceptar la existencia y todas las cosas que ella nos inspira.
Un amigo mío dice, muy optimista él, que la vida es una permanente antesala de la muerte. En cierta manera es verdad porque tenemos la consciencia de que vamos a morir. Disponemos de un tiempo finito. Hay el que hay y no vamos a cambiarlo. Y además no lo sabemos. No sabemos cuánto tiempo vamos a vivir. Esto puede generar angustia, pero yo prefiero verlo como un juego: si no sabemos cuándo vamos a morir, tenemos que aprovechar cada instante como si fuera el último porque realmente puede ser el último. Es como la muerte súbita: todo se acaba en un instante. Como decía Jorge Manrique: “Todo es ido en un momento “ o algo parecido. Todo se puede acabar en un momento y decimos adiós a todo lo que queda aquí.

Me acuerdo ahora de un amigo poeta que archivaba todo para conservar memoria de cuanto había hecho en vida. Murió casi de pronto cuando aún no había cumplido los cincuenta y su familia tiró todo lo que él había estado archivando. Es decir, yo he dejado de archivar todo lo que antes archivaba porque no quiero que “me tiren” cuando muera. Prefiero publicar todos mis libros con Depósito Legal e ISBN para que nadie pueda tirar mi vida a la basura. Un libro cada año, un trozo de vida contado en un puñado de páginas. Vivo en realidad por un  puñado de páginas. Para mí la palabra escrita lo es todo. Escribo unos whatsapps normalmente muy largos, como si estuviera escribiendo una carta. Mi hijo escribe sin embargo unos whatsapps tremendamente cortos, lacónicos. Él dice que se crearon para ser escuetos, pero yo los utilizo como cartas y cuento muchas cosas, las mismas que diría cara a cara, pero aprovecho las ventajas de la tecnología.
De las redes sociales es la que más utilizo: el whatsapp. Creo sinceramente que es un gran invento y sirve para poner fácilmente en contacto a las personas, de una forma automática y rápida. La vida en un whatsapp podría ser un buen título para un libro de poesía. Intentar condensarlo todo en un libro. Porque es la vida también como un libro que vamos escribiendo, en el que vamos dejando constancia de todo cuanto vamos haciendo y desarrollando.
Creo que es muy bueno no saber cuándo vamos a morir, aunque se pueda decir que la vida es una antesala permanente de la muerte. No es negatividad, sino un realismo brutal cargado de optimismo disfrazado de ingenuidad. Tenemos un tiempo indeterminado para vivir y debemos hacer con él lo máximo posible.
Y no hacer por hacer, sino con plena consciencia de que le estamos sacando partido realmente al tiempo del que disponemos. Eso es ser responsable: tener el conocimiento de que la vida es un don que nos es regalado y lo bendecimos tratándola lo mejor posible. Sabiendo esto no será amargo levantarse cada día y luchar y vivir a un mismo tiempo.
Éste es el mensaje que lanzo en mi artículo de hoy: la vida es una lucha, pero también la vida es vivirla. Parece una paradoja, pero es más que eso. Hay que luchar, pero no hay que olvidarse de vivir. No nos podemos pasar toda la vida luchando, sino que tenemos que vivir para poder decir al final de la historia que hemos puesto un final feliz porque hemos pasado por nuestra existencia con verdadero papel protagonista.
Seamos protagonistas de nuestra vida. Que nadie nos arrincone en un papel de estricto secundario sin fundamento. La vida de cada uno es intransferible. La vida es ella y nosotros. La vida es una y múltiple. La vida. A ver. Salud y suerte.


José Cuadrado Morales

lunes, 6 de noviembre de 2017

LA POSTVERDAD

Plantear por escrito una nueva visión del “Holocausto”, admitiéndolo pero minimizando sus dimensiones, el conocimiento de éste por parte del pueblo alemán, o incluso negando el hecho en sí, es ejemplo máximo de lo que se ha dado en llamar la postverdad, que castellanizado es “Después de la verdad “; vaya por delante que esta tendencia tiene los días contados, pues su triunfo sería el fracaso de toda la historia del pensamiento humano, que no es otra que la búsqueda de la verdad en las distintas ramas del conocimiento a través del tiempo.
Así, es relativizar u obviar la evidencia para poder “justificar” un discurso, “manipulando” datos reales o presentando aquella parte de la verdad que sea favorable, ocultando la realidad en su conjunto; ésto es lo que siempre se llamado una “media verdad”.
Para el triunfo de la mentira sólo hace falta mentir o no decir la verdad, o , y es lo peor, la media verdad, pues es la que más miente o engaña, al mostrar cierta realidad aparentemente lógica o verídica sustentada en algunos datos que coinciden, pero que vistos en conjunto, no son sólo mentira, sino que dan pie a la confusión si se reiteran o proclaman sin “vericidad”, sin todos los elementos analizables y analizados.
La postverdad se da en sociedades libres, donde el relativismo impera ; si todo se relativiza, todo está en cuestión. Si todo está en cuestión, y nada permanece , TODO puede ser objeto de revisión , desde la calidad del pan, el turismo, el PIB, la recogida de naranjas , la veracidad del “holocausto” , o la unidad de España, por ejemplo.
Este relativismo está sustentado en lo que se llama la sociedad “Liquida”, de plastilina, amoldable,
sin robustez moral , impresionable, con desconfianza entre unos y otros; la precariedad del empleo, la insoportable e indecente pérdida adquisitiva del salario ocasiona una angustia personal y familiar cuando además el empleado tiene sobre sí toda una bolsa de desesperados que le ven no ya como compañero de trabajo sino como adversario laboral, debido a la “precarización. Cabe preguntarse si esa precariedad es casual o diseñada, pues es la clave del sometimiento de la fuerza del trabajo ante el capital, como dirían los camaradas.


Diego. 


viernes, 3 de noviembre de 2017

LA SOLEDAD

La soledad  es  uno de los males mayores que existen  en la sociedad. Las personas que están solas padecen un sufrimiento continuo y desesperante cuya curación depende de encontrar una compañía que sea apropiada con su  carácter y  aptitudes compatibles. Las personas  que están solas se encuentran abatidas y apáticas e incluso  pueden llegar a la depresión. 
Cuando se sale de la soledad, la  persona siente emociones positivas como la  alegría de poder estar conectados, estamos sumergidos  en un mundo mejor.


Virgilio

martes, 31 de octubre de 2017

FASE ABSTRACTA

Por fin, y  gracias a  Dios, ya  es lunes. Bendito lunes. Maldito  fin de semana. Ya quedó  atrás. He pasado un  fin de semana francamente  malo , especialmente  ayer domingo  en que  pasé  una crisis de ansiedad  que  me  llevó  a la cama  excesivamente  temprano, concretamente a las siete de la  tarde. Después, a cambio, me he levantado a las 2.22 pero ya  repuesto  de la  crisis. He salido a la   calle  de madrugada,  he  dado un  paseo,  he desayunado y me he despejado porque  ya  se  va  notando  el fresquito del  otoño . Mañana  ya  cojo  la rebeca.
He  aprovechado también  en  esta  madrugada  fresquita  para  madurar  el   artículo  de  hoy. Se dice  habitualmente  que  las  fases  de  la  vida  de un  ser humano  son  la infancia, la juventud,  la madurez  y la vejez. Pero  a mí no me  interesan  hoy  esas  fases, sino las  fases  que  yo establecí para  la  enfermedad  mental en  un pequeño y humilde  librito de  psicología que  escribí  hace muchos  años , cuando precisamente estaba  en la fase abstracta de mi enfermedad.
Yo divido la enfermedad también en cuatro fases: fase elemental, fase abstracta, fase de adaptación y fase de culminación.
Es muy simple. La fase elemental es la fase previa a la aparición  de la enfermedad. En ella existe un desconocimiento total de la misma, no se sabe que se va a padecer, no hay síntomas. Existe una vida normal, elemental, básica. Uno vive bien disfrutando de una buena salud mental y no tiene problemas por consiguiente relacionados con ella. Tampoco existe un interés por el conocimiento de la misma porque no se padece y no hay en consecuencia afán de superación alguna.
La fase de adaptación, que es la tercera, como su nombre indica es la aceptación definitiva de la enfermedad. Se acaba la lucha contra ella en sentido negativo y se la acepta como parte de la propia existencia, como un ingrediente más del vivir cotidiano. No se extraña uno de que padezca una enfermedad nerviosa o mental. Se adapta uno a una vida que resulta dolorosa, pero se reconoce al mismo tiempo que es más doloroso aún vivir continuamente contra la enfermedad porque es como vivir contra uno mismo.
Y está la cuarta fase, que es la culminación, es decir, se llega al final de la enfermedad por dos vías: por la superación definitiva de la misma o por la propia muerte, que es la superación de todo. La fase de culminación es una fase de felicidad porque se recupera uno de la enfermedad o se pasa a mejor vida para los creyentes como yo que creemos en un paraíso donde todo será infinitamente más hermoso que en la Tierra.
Y hemos dejado para el final la fase abstracta, centro de este artículo. La abstracta es la fase más dura de todas porque supone el primer encontronazo con la enfermedad mental, el hallazgo de los primeros síntomas, el descubrimiento de que uno es un enfermo mental y el reconocimiento de que la enfermedad mental puede ser para siempre.
Comienza el proceso de ir a psicólogos y psiquiatras, a hacer psicoterapias individuales y de grupo, a aplicar terapias de lo más variadas para superar la enfermedad, es decir, estamos en un proceso de lucha contra la enfermedad.
Empieza también la toma de medicación, aunque no suele iniciarse con ella. Se suele empezar por hablar y reconducir la vida con la ayuda de profesionales que van indicando cuál es el camino correcto para ir por la vida sin padecer sufrimientos inútiles. Digo bien. Por ejemplo: el famoso en su momento psiquiatra Vallejo-Nágera definía a la depresión como un  sufrimiento inútil. Y efectivamente eso es básicamente la depresión: un sufrimiento inútil, un rumiar las cosas en exceso para no llegar a ninguna parte, salvo al decaimiento, al suicidio, a la locura, etc…
Después suele venir la toma de medicación, a la que suele haber una natural resistencia normal porque a nadie le gusta tomar medicinas de nervios en un principio. Existe un estigma en general de la enfermedad mental, pero también existe un estigma particular adaptado a la toma de medicación. Ya he hablado en algunas ocasiones en este blog de este tema. Hay que romper los prospectos y centrarse en la mayor o menor eficacia de los medicamentos. La medicación de nervios ha dado un salto de calidad enorme en pocos años. Apenas hay ya efectos secundarios graves en los medicamentos nerviosos. Y en consecuencia se reduce el miedo a tomarlos. Yo, concretamente, he pasado del absoluto escepticismo a la fe en los medicamentos después de muchos años de lucha conmigo mismo.
Estamos, pues, en la fase abstracta de la enfermedad nerviosa. Es abstracta porque es la más compleja, como el arte abstracto. Ver como nace la enfermedad, como surgen los síntomas cada vez peores, como hay que ir al psiquiatra o al psicólogo, como hay que ingresarse, como hay que tomar medicación y un largo etcétera. Se modifican muchas veces las relaciones familiares, surgen crisis de pareja, la relación con los amigos se transforma, se tiende a la fobia social, etc… Una fase compleja en la que el individuo está perdido y necesita el auxilio de personas capacitadas para hacerle ver que lo que está viviendo no es normal, pero tampoco es tan monstruoso como puede estar pensando.

La fase abstracta supone la modificación de los hábitos de vida habituales, de la forma de conducirse por la existencia. Uno ya no es el mismo con la enfermedad mental. Uno se enfrenta al mundo normalmente con miedo, con pánico, con ansiedad, con depresión, con el cuadro más habitual ansioso-depresivo, con esquizofrenia, con psicosis, con muchas cosas que limitan la existencia y coartan al individuo de forma muchas veces brutal. La metamorfosis puede alcanzar proporciones descomunales. Se podrían citar, todos podríamos a hacerlos, a personas que eran “normales” y que han cambiado tan radicalmente con la enfermedad que resultan irreconocibles. Se siente el fracaso de la propia existencia porque la autoestima baja a niveles mínimos. Vamos diciendo por ahí: “Tengo baja autoestima”. Es decir: vamos en cierta manera pidiendo comprensión, cariño, estima que no encontramos en nosotros mismos.
Nos convertimos no en replicantes, sino en suplicantes. Vamos implorando aceptación de nuestra enfermedad cuando esa aceptación tiene que nacer en nuestro propio interior. Es la tercera fase como he comentado antes.
La fase abstracta puede durar muchos años. Esa lucha permanente con la enfermedad es dura, es un combate a innumerable cantidad de asaltos. Yo concretamente tuve una fase abstracta muy larga: desde los 7 años que aparecieron los primeros síntomas hasta hace 8 o 9 años, cuando me ingresaron por primera y última vez y entonces me di cuenta de que no me quedaba más remedio que aceptar la enfermedad para poder vencerla. Tenía que hacerme amigo suyo, no considerarla permanentemente mi enemiga. Aquí se puede aplicar bien esa coletilla de si no puedes vencer a tu enemigo únete a él. Pues yo me uní a mi enfermedad y entonces empecé a vencerla, pero estaba ya cronificada y me temo que me acompañará el resto de mi vida. No es ser negativo. Es reconocer que mi fase abstracta duró demasiado, le di de comer demasiado a la enfermedad y dejé pasar, perdiéndolo, mucho tiempo. Y ahora estoy en una fase de adaptación-aceptación en la que tengo crisis fuertes que supero a duras penas y muchos días seminormales que me permiten vivir con una amplia dignidad.
Porque ésa es otra. La enfermedad mental puede hacer perder la dignidad al individuo. En la fase abstracta puede caerse muy bajo. Puede llegar uno a las alcantarillas más profundas casi sin saberlo y por supuesto sin quererlo. Por eso es tan importante en esta fase la ayuda de los profesionales, en los que hay que creer ciegamente y con verdadera FE. Sí: FE. Porque los profesionales no son seres infalibles, sino falibles, es decir, que fallan y pueden equivocarse, y dar un diagnostico equivocado, y poner tratamientos erróneos y muchas cosas más. La fase abstracta es compleja y está llena de trampas que sabe poner muy bien la propia enfermedad mental o nerviosa como yo prefiero llamarla. La enfermedad nerviosa es muy poderosa porque la mente es muy compleja y hay muy poco conocimiento de ella. Está en pañales el conocimiento de la mente humana. Y por eso es tan difícil superar las enfermedades mentales graves. Pero siempre hay que tener ESPERANZA. Sin ésta estamos perdidos en un laberinto del que nunca podremos salir, en una fase abstracta que se hará CRÓNICA y no nos dejará vivir tranquilos nunca.
La cronicidad de la enfermedad es uno de los peores riesgos de la fase abstracta. Si no se ataja como es debido la enfermedad ésta se vuelve crónica y nos puede. De ahí que exista la fase de adaptación o aceptación y la fase de culminación. Si en la fase abstracta se supera la enfermedad automáticamente las otras dos fases se desmontan y carecen de sentido, que es lo más deseable.
Hay que tener mucha fuerza de voluntad en la fase abstracta. Hay días muy malos que rompen la moral de cualquiera y pueden llevarnos al desaliento más absoluto. Pero no hay que amilanarse, sino enriquecerse y envalentonarse con las acometidas de la enfermedad para que ésta no pueda con nosotros.
Hay que hacer abstracción de la enfermedad en la fase abstracta para llegar lo mejor posible a la fase adaptativa. Y ojalá culminar todas las fases con un triunfo sobre la enfermedad. Eso es lo que yo deseo para todos los lectores que padezcan alguna enfermedad mental o de nervios. Una enfermedad nerviosa en definitiva. Salud y suerte.

José Cuadrado Morales