jueves, 22 de agosto de 2013
SIGLO XXI
los ricos se
separan,
de los pobres;
el pobre será
mas pobre,
y el rico mas
rico.
Los ladrones robarán
de día
los asesinos estarán en
la calle,
todo se volverá muy rápido.
En el siglo XXI
nada será lo mismo,
a la bestia se la comerá,
otra bestia mas grande;
la bella durmiente se
despertará,
y en el espectáculo del mundo
se llevara consigo,
No hay ley que no se
rompa,
ni mujeres poderosas;
la tradición podrá con la locura,
la cumbre volverá a
su lugar.
Y el siglo XXI terminará,
preparándole el camino al monje,
que no se esconderá.
Francisco M. Ortiz.
martes, 20 de agosto de 2013
EL RINCÓN DEL ARTE
A continuación os mostramos algunas obras de Juan Carlos C. pintor de afición y vocación. Su obra de marcado estilo contemporáneo no deja indiferente a quien la observa. Esperamos que os guste.
viernes, 16 de agosto de 2013
LA ILUSIÓN DEL SEVILLISMO
Hola ¿que tal?, os voy a hablar de lo que está ocurriendo en
el Sevilla Fc., para empezar, el presidente del Sevilla dijo que iba a renovar
la plantilla y eso ha ocurrido. Los primeros en irse fueron dos jugadores muy
carismáticos del club como son Jesús Navas y Alvaro Negredo, dos
futbolistas muy importantes para el
Sevilla pero bueno los futbolistas tienen que cumplir ciclos en los clubes y se
han ido como también lo han hecho
Medel y demás. Pero hay una cosa que jamás
nadie nos podrá quitar al sevillismo, que yo lo llevo muy adentro de mi corazón, la ilusión y eso nadie jamás me lo
quitará.
Buen. ya cambiando de tema, los nuevos fichajes están dando buenos resultados pues de momento
la pretemporada está resultando genial y en la fase previa de la UEFA ganamos por un parcial de 9 a 1 a un conjunto montenegrino. Bajo
mi humilde opinión no es fácil ganar en
Europa, yo veo al equipo bien pero hay que esperar porque tantos fichajes tienen
que demostrar porqué están jugando en un
club tan carismático. Yo por mi parte apoyar hasta la muerte al Sevilla y
desando que empiece la liga para poder ver a mi Sevilla por siempre. ¡A ganar!
Un saludo.
David
lunes, 12 de agosto de 2013
¡AY QUE CALOR TENGO!
Aquí en Sevilla, el calor es
para los ricos, bueno, el frío es para los ricos ya que
pueden encender el aire, pueden
irse a las piscinas y de veraneo,
bien a las playas o bien al campo, pero fuera de Sevilla.
Pero los pobres como mi madre
y yo, que no tenemos dinero, no podemos permitirnos encender el aire porque la luz se dispara y después no nos llega el
dinero para comer, también nos tomamos un helado y un refresco entre las dos,
porque un o para cada una no nos lo podemos permitir.
Por las noches hace un calor
insoportable no se puede dormir porque los termómetro marcan mas de treinta
grados y hay que encender el aire, pero como no podemos, familias como la mía, utilizamos el abanico como método alternativo.
Nos tenemos que aguantar con el calor y
es imposible conciliar el sueño y nos despertamos cada dos por tres, por la mañana parece que nos han pegado una
paliza.
Los jóvenes, buscando el
fresco, se van a río a hacer botellona y
a las discotecas lo se porque yo también
lo hacía con mis amigos, hasta las tantas de la madrugada. Mis padres no se
acostaban hasta que yo llegaba, algunas
veces llegaba con dos copas de más, me echaban la bronca y me dejaban sin la paga la semana siguiente.
En verano se ponen muchas
canciones de moda pero la que pega a mi familia es la de “no tengo dinero oh oh
oh oh” , o la de “aquí no hay playa vaya vaya” .
Ruth Eloina Rayego
miércoles, 10 de julio de 2013
DEMASIADA INSEGURIDAD EN MI MISMO
En
muchas ocasiones, las personas nos venimos abajo cuando nos comunican malas
noticias, ya sea del tipo que sea. A las personas que somos mucho más sensibles
por motivos de la enfermedad, las malas noticias y los cambios drásticos, como
cambio de residencia, ruptura con la pareja, separación o divorcio de nuestros
padres, los enfados, el fallecimiento de algún familiar nuestro o del de algún
amigo o conocido, el despido de un trabajo, o que no encontremos empleo, por
mucho que lo intentemos, estas situaciones o noticias trágicas, nos
suelen afectar mucho más, que a las personas que no tienen la enfermedad. A mi
personalmente me ocurre todo esto, y francamente, lo suelo pasar bastante mal.
Me pasa, por que le doy demasiadas vueltas a todo lo que ocurre en mi vida,
sobre todo a las que carecen de importancia, pero de manera exagerada, y todo
esto me hace sentir muy inseguro, muy indeciso, y me cuesta muchísimo pensar
con claridad, lo veo todo negativo, me pongo muy triste, y me encierro en mi
mismo, en mi cuarto, tirado en la cama con un sentimiento de muy baja
autoestima, tanto que no me valoro para nada y pienso que todos son mejores,
más listos que yo, más audaces, pienso como si todos estuvieran por encima mía,
y que yo valgo mucho menos que todos.
Me
cuesta mucho trabajo concentrarme en casi cualquier tarea, muchas veces, hasta
haciendo los cálculos de mis compras en comida, en ropa, en salir los fines de
semana. Todos esos gastos, los calculo en un cuaderno, y me siento obligado a
recordar el gasto de cada compra en el lugar, hora, momento, y día que lo hice.
Es como una obligación que siento por dentro, y eso, me hace sentir demasiado
inseguro de mi mismo. Sin duda alguna, creo que es uno de los motivos de mi
gran inseguridad, y es que como he comentado antes, me siento como obligado a
recordarlo absolutamente todo, pero con una exactitud tremenda. Yo se, que soy
una persona muy insegura e indecisa, con todo, y también me cuesta mucho
trabajo seguirle la conversación prácticamente a todo el mundo, y no se, si
será por falta de concentración, o por falta de atención. Lo cierto y verdad es
que la mayoría de las veces que alguien me habla, estoy pensado en otra cosa,
es como si no me interesara lo que me están contando, pero yo, miro a la gente
a los ojos, intentando de prestarles toda mi atención, y casi siempre me pierdo
en la mitad de la conversación, y es, en esos momentos, cuando ya me da por
mirar a los lados, y me da mucho pudor decirle, Perdona, pero es que no me he
enterado de nada de lo que has contado. Y alomejor , esa persona lleva de 15 a 20
minutos hablando conmigo.
En
fin, esto de sentirse tan inseguro, indeciso, y poco valorado por mi mismo,
creo que hace que tenga mi autoestima baja prácticamente todos los días. Ya se
que se ve muy triste, y es normal, pero estoy seguro y por desgracia, que hay
muchas personas que se encuentran y se sienten como yo, e incluso peor.
Por
esta razón, quiero compartir este artículo con todos vosotros, por que seguro, que
muchos, os sentiréis identificados.
Un
cordial saludo, vuestro compañero.
Jaime
Castillo.
CRÍTICA DE CINE
Populaire
Se trata de una producción
francesa del 2011 que se ha estrenado con dos años de retraso porque las
películas estadounidenses copan las pantallas. Es raro que una película no
estadounidense se estrene el año de su producción. Hay excepciones como Trance,
del 2013, un thriller de ladrones de cuadros que se ha estrenado este año
probablemente por la fama de su director Danny Boyle, pero no es lo normal.
Por mi parte siempre habrá
críticas de películas españolas. Y las he hecho de Los amantes pasajeros de
Pedro Almodóvar, Los últimos días de Alex y David Pastor (hermanos), la Estrella de Alberto
Aranda y la mencionada La mula. Empecé esta sección de la crítica de cine en el
blog con Las sesiones y Los miserables, estadounidenses, y he hecho más
críticas de películas de esta nacionalidad. Ahora haré la primera crítica de
una película europea no española. Y ojalá estrenen películas asiáticas y
africanas que merezcan la pena para hacer la crítica.He escogido Populaire porque
es de Francia, un país cercano al nuestro en lo físico y en lo cultural.
También porque es representativa de la comedia francesa: con estilo, pureza,
elegancia y más propensa a la sonrisa que a la carcajada. De esto podría decir
mucho Francis Veber, uno de los más grandes representantes de la comedia
francesa. Desde La cabra, hace 30 ó 40 años, ha realizado un sinfín de comedias
como las que he recuperado en los espacios de culto de la 2 de Televisión
Española El cine de la 2 y Cinefilia: El juego de los idiotas, La cena de los
idiotas y Salir del armario. La cena de los idiotas ha dado lugar a una obra de
teatro que ha sido adaptada al español y lleva girando dos o tres años por
España con gran éxito de público.
También la he escogido porque
es una osadía hacer una película en homenaje a la máquina de escribir en estos
tiempos de avances tecnológicos y nuevas tecnologías: Internet y sus
aplicaciones, los móviles y sus aplicaciones, Youtube, twitter, Facebook y
otras redes sociales, las tablets, etc… Hay escritores que han permanecido
fieles hasta el final de sus días a la máquina de escribir como Cela: él escribía
a mano y su mujer pasaba los libros a máquina. Luego Marina Castaño se llevó
todas las mieles del Nobel. Y está Umbral, que siempre escribía en su máquina
Underwood pequeña negra que vi en la televisión en su despacho forrado de
libros. Yo también aprendí en una Underwood en el Colegio La Salle , de los hermanos
lasalianos. Después he tenido dos Olivettis, una Studio 54 y la que tengo
actualmente una Studio 98. A
mí también me inspiran los sonidos de las teclas, pero pienso comprarme un
ordenador para terminar mis novelas Monólogo en clave neurótica y El corazón de
Procopio Boñiga, una vez que acabe con mis proyectos de poesía y un libro de
pensamientos y otro de greguerías.
El argumento de la película
es el siguiente: Rose Pamphyle es una joven que vive con su padre, un viudo
cascarrabias que dirige la tienda del pueblo. Está comprometida con el hijo del
mecánico local y le espera una existencia tranquila y monótona de ama de casa.
Pero ella no quiere esa monotonía y se va a la localidad de Lisieaux para presentarse
a una prueba de secretaria de un jefe. Hay muchas candidatas, pero cuando el
jefe la escucha escribir despide a todas ellas y se queda con Rose. En ella ve
lo que él quiere: tener como secretaria a la mecanógrafa más rápida de Francia.
La saca de la residencia para señoritas en la que está y se la lleva a su casa
para que pueda aprender mejor, con las habladurías que eso conlleva ( estamos
en la primavera de 1958). Allí le enseña a escribir con todos los dedos y no
sólo con los dedos índices. Le enseña a escribir sin mirar el teclado. Le
enseña a meter y sacar con más velocidad los folios en el carro. Etc… Para
presentarse al concurso de mecanógrafa más rápida de Francia tiene que
presentarse antes a otro por otra zona. Ella se presenta por la zona de
El jefe ha cumplido su deseo, pero chocan los sentimientos. Una cosa es el amor
al deporte y la competición y otra el amor a secas. Rose ama a su jefe pero
éste no la corresponde, por lo que la despide. Pero no se viene abajo Rose y es
contratada por la popular empresa Populaire para que la represente. Sale en el
París-Match, en periódicos nacionales y en la televisión. Su padre ya la valora
más por todo el esfuerzo que está haciendo para independizarse y vivir por sí
misma. Le envía incluso su máquina de escribir, su Triumph de toda la vida, con
la dedicatoria: Feliz cumpleaños con retraso. La idea de Populaire es ganar el
campeonato del mundo de mecanografía rápida que se celebrará en 1959. Rosa no
para de entrenar copiando libros enteros hasta que le duelen las yemas de los
dedos. Pero va a los Estados Unidos al Campeonato del Mundo y llega a la final
con la representante más rápida que lleva varios años ganando el Premio: la de
Estados Unidos precisamente, que escribe con más de 500 pulsaciones por minuto,
algo que todavía no ha conseguido Rose. Tienen 3 asaltos de 5 minutos. Los dos
primeros terminan en empate a uno. Para el tercero escoge su máquina Triumph y
además cuenta con el apoyo de su amor, el jefe, que ha venido a decirle que la
quiere y que desea estar con ella. Y consigue ganar la final y la película
termina con un fundido en negro con un travelling circular sobre los dos novios
besándose delante de toda la audiencia de la competición aplaudiéndoles sobre
el escenario.
Es de destacar lo bien que
están conseguidas las ambientaciones de Francia 1958 y Estados Unidos 1959, lo
que depende del director de escenografía, del diseñador de vestuario, de
peluqueros y estilistas. Las gafas serían horterísimas hoy día. La producción
ejecutiva es la responsable máxima de todo esto y de ella depende el haber
conseguido tantas máquinas de escribir de la época para poder hacer la
película.
Los actores están muy bien,
especialmente el jefe y sobre todo Rose, la secretaria. Destacan los
secundarios, sobre todo Miou Miou, una estrella del cine francés ya ajada por
los años pero que está a la altura de las grandes damas del cine francés como
Catherine Deneuve, Isabelle Huppert y Fanny Ardant. También está Feodor
Atquine, frecuente en nuestro cine hace bastantes años, ya también muy ajado
por los años.
La fotografía retrata muy bien
la época en la que sucede la película. La música recalca muy bien los momentos
de comedia y de drama (la película es una comedia dramática). Y destaco sobre
todo el montaje. Nada queda por fotografiarse en la película de la máquina de
escribir: el espaciador, el teclado, el carro, el papel que se copia, el papel
que se escribe, etc… Se hacen también montajes paralelos entre los escritos de
las dos finalistas del Campeonato del Mundo.
Destaco también los títulos
de crédito: al principio son dibujos y al final son grabaciones de diversas
máquinas de escribir y diversos avances que hicieron que estas máquinas dieran
lugar a lo actuales ordenadores porque ellas son el anticipo primitivo de lo
ordenadores: las máquinas de escribir sin más, las eléctricas, las eléctricas
con memoria y con pantalla, etc… Hay que ver el mérito que tienen estas
máquinas de escribir.
La película dura 111 minutos,
lo cual está muy bien. No se hace larga en absoluto y es la que más he
disfrutado desde que hago la crítica de cine para el blog de la Ura. Podría
decirse que la película es un thriller sobre máquinas de escribir por la
tensión que se genera para ver quién quedará ganadora del mundo. En ese sentido
la película es un poco estresante y podrían haberse desarrollado mejor algunos
aspectos de la película como la relación entre el jefe y su secretaria.
En definitiva estamos ante
una buena película francesa a la que le concedo tres estrellas. Es más que
aceptable y es síntoma de que se puede hacer otro tipo de cine amable,
sencillo, que lo entienda todo el mundo. Espero que disfrutéis la película,
pero id a verla pronto porque le queda poco tiempo de vida en cartelera. Salud
y suerte.
Calificación:
José Cuadrado Morales
martes, 9 de julio de 2013
CUÉNTATE UN CHISTESITO
¿Qué es un ladrón? Un
perro que ladra mucho.
Mamá, papá es blanco, tú eres negra y yo he salido japonés
¿Cómo ha podido ser?
- Calla hijo, que con la que se montó ese día tienes suerte de no ladrar.
- Calla hijo, que con la que se montó ese día tienes suerte de no ladrar.
Tantas moscas no pueden
equivocarse: ¡Come caca!
Le dice un pastor a otro: -¿Cuantas ovejas tienes? -Pues no
lo se la verdad, es que cada vez que empiezo a contarlas me quedo dormido...
¿Por qué los elefantes
no usan ordenador? Porque les da miedo el ratón.
Un ratoncito paseaba con su madre por el campo y pasó un murcielago:
Mamá, mamá.... ¡Mira, un ángel!
Sergio y Miguel Angel.
lunes, 8 de julio de 2013
AUTOESTIMA Y FLEXIBILIDAD
Estoy leyendo un libro de
autoayuda que se titula El tratamiento psicológico del trastorno obsesivo
compulsivo, que es uno de mis problemas, escrito por dos psicólogos, un hombre
y una mujer, desde la perspectiva de la psicología cognitivo conductual. Tengo
más problemas como ahora contaré. Cuando caí enfermo hace ya bastantes años
confluyeron dos acontecimientos luctuosos como fueron la muerte de mi padre con
tan sólo 61 años, demasiado joven para morir, y mi divorcio. Tenía una
depresión muy fuerte y me dieron la baja en la Consejería de Hacienda
de la Junta de
Andalucía donde llevaba trabajando siete años. Estuve año y medio con la Invalidez Provisional
y durante todo ese tiempo me vieron numerosos psiquiatras y psicólogos, cada
uno con su modelo trabajo y con su tratamiento particular. Yo no seguía ningún
tratamiento correctamente primero porque era reacio a tomar medicación de
nervios por los muchos efectos secundarios que tienen y segundo porque ni los
propios médicos se ponían de acuerdo en cuál era el mejor tratamiento para mis
enfermedades.
Llegó el momento de pasar el
Tribunal Médico y me concedieron la Invalidez Permanente
Total y ya me enteré de todos los problemas que tenía: trastorno de ansiedad
generalizada, trastorno de pánico, trastorno obsesivo compulsivo, depresión y
estructura dependiente de la personalidad. El trastorno de ansiedad
generalizada es tener miedo a dos o tres cosas como mínimo. Pues yo le tengo
miedo a veinte o treinta. El trastorno de pánico es un trastorno más de la
ansiedad y tiene como efecto secundario fundamental la agorafobia, que es el
miedo a salir de casa, que es el síntoma de la enfermedad que padecían los
protagonistas de la película Los últimos días de los hermanos Alex y David Pastor,
aunque era mortal, pero en la vida real no es mortal, pero sí muy dolorosa.
Presenta todos los síntomas de los trastornos de ansiedad: fatiga, náuseas,
vómitos, dolor de cabeza que parece que te va a dar un ictus, dolores de pecho
que parece que te va a dar un infarto, mareos, etc… El trastorno obsesivo
compulsivo es un conjunto de convulsiones obsesivas que te llevan a repasar
física y mentalmente las cosas que tienes que hacer o que ya has hecho, además
de otras muchas cosas. La depresión es un estado de máxima tristeza que te
lleva a quedarte en la cama o en el sofá tirado como un fardo. Y la estructura
dependiente de personalidad que te lleva a depender de las personas que quieres
y que necesitas y de las que dependes hasta el punto de que no eres capaz de
vivir sin ellas.
Hace cuatro años tuve la
suerte de ser ingresado en
El otro día hablaba yo con un
usuario de la Ura Macarena.
Me decía si tenía padres y le decía que no. Me preguntó si tenía hermanas y se
ocupaban de mí. Le dije que tenían sus maridos y sus hijos y estaban ya con
suficiente trabajo. Entonces me preguntó quién se hacía cargo de mí. De mí no
se hace cargo nadie y eso que tengo un minusvalía psíquica del 71%. Yo me valgo
por mí mismo y todos los apoyos que recibo en la
Ura Macarena y la ayuda de la medicación.
Es el estigma de la enfermedad mental el que nos lleva a hacer ese tipo de
preguntas de quién se hace cargo de mí como si yo no pudiera valerme por mí
mismo. Yo lavo, cocino de vez en cuando, hago la compra, lim pio y escribo mis
libros, que me producen un aumento considerable de la autoestima. He vendido todos
los ejemplares de mi último libro Pasión o espontaneidad y ya estoy preparando
el libro número 12 Rosa de vida para el año 2014. Yo no soy una carga para
nadie. Vivo solo y tengo buenas relaciones con mis vecinos de puerta. Voy todos
los miércoles al cine para ver películas que luego criticaré para este blog.
Voy a almorzar a casa de mi hermana mayor todos los jueves y muchos ejemplos
que podría poner sobre mi autoestima y mi independencia, lo que no quiere decir
que no sufra. Sufro.

Las enfermedades de nervios son de mucho sufrir, pero no
hay que caer en el victimismo, al que le he dedicado un artículo, sino luchar
con la voluntad, el amor propio, la dignidad y la positividad, temas a los que
he dedicado sendos artículos a lo largo de estos años que llevo escribiendo un
artículo quincenal para el blog de la Ura
Macarena. Hay otro usuario de esta Ura
que siempre se refiere a los enfermos mentales como “nosotros”, como si
fuéramos una casta de la India
aparte, un grupúsculo particular que tiene sus propias normas de convivencia.
Es una vez más el estigma de la enfermedad mental, la autoestigmatización como
yo digo. Porque nosotros mismos nos discriminamos antes de que nos discriminen
los demás. Es un estigma previo.
Lo que hay que hacer es lo
que dice la canción de moda: Live your life, vive tu vida. Vivamos nuestras
vidas como dueños que somos de ellas y con el máximo orgullo posible. Cuidando
de nosotros mismos. Como me decía un psiquiatra: apóyate en ti mismo y si eres
creyente apóyate también en Dios. O lo que me decía una psicóloga: que cuando
nos pregunten cómo estamos contestemos que estamos bien para conseguir más
autoestima. O lo que decía otra psiquiatra: que flexibilicemos los malos
estados en los que creemos encontrarnos en las últimas diciendo que no es el
final.
Todo esto resume lo que
dicen los autores del libro que estoy
leyendo: debemos ser flexibles con nosotros mismos, saber perdonarnos a
nosotros mismos y disculparnos para conseguir una mayor autoestima, un máximo
amor propio para conducirnos por la vida con la mayor seguridad posible y la
máxima autoestima posible. Debemos ser buenos con nuestros propios errores y
considerarlos parte de la propia existencia, parte normal como los aciertos
para que podamos relativizar las cosas malas y tener un mayor amor propio.
Yo voy a seguir tomando el
tratamiento, a pesar de los efectos secundarios, muchos de ellos francamente
molestos, siendo flexible con la inflexibilidad que antes tenía con las
pastillas. Seguiré cuidándome lo máximo posible y mirando más por mí mismo y
haciendo todas las cosas que he dicho que hago para sentirme un ser útil y no
un desecho social más.
Espero que os sintáis bien
leyendo mi artículo y que seáis flexibles para que la autoestima os crezca lo
máximo posible y podáis sentiros más felices. Cuidaos mucho. Salud y suerte.
José Cuadrado Morales
jueves, 4 de julio de 2013
UN RATO AGRADABLE
El pasado día Martes 25 de Junio de 2013
acompañamos a Mª José al estreno público
del corto de la que es protagonista, y en la que intervinieron también otros
compañeros de la Unidad, unos en mayor medida, como Pedro y otros en menor,
como David, Manuel Solís, Amparo y Blanca. Se rodó en el hospital Virgen
Macarena y en la barriada militar de Tablada donde tiene un espacio la productora.
La proyección se
realizó en una sala que parece de verano que se conoce como Sala El Cachorro, cerca
de Pagés del Corro. Nos reunimos tres amigos con MªJosé, que venía acompañada
de su hermano, y que tenía que decir unas palabras al empezar el acto, justo
detrás de la exposición del Director, Manuel Ramos. Dos de nosotros fuimos en
autobús y otro fue andando. Llegamos con tiempo, por lo que pudimos encontrar
un buen sitio donde sentarnos, aprovechando el tiempo en que se llenaba la
sala, una hora aproximadamente, para tomarnos un refresquito, y los tres
compañeros que nos encontramos charlamos un rato sobre temas de los más
dispares, como ciclismo por ejemplo, y bromeamos un poco entre nosotros. Se
podían tomar también tapas, como caracoles. La sala no es muy grande pero es
acogedora, al estilo de los cines de verano de hace una treintena de años, con
el techo al descubierto. Hay una zona central llena de asientos todos juntos y
alrededor se disponen mesas y sillas para los que quieran tomar algo al tiempo
que visionan los cortos.
Los asientos son variopintos, unos taburetes, otros
sillas que parecen las de un director de cine, otras sillas sencillas de madera
como las que se colocan en las casetas de feria. La proyección del corto en el
que colaboró la unidad se hizo al comienzo y no entraba a concurso con los
otros cortos que se proyectaban que eran al menos seis. De la Unidad también
estuvo nuestro terapeuta ocupacional y algunos especialistas que comienzan su
andadura en Sanidad. La zona anterior a
la sala es como un bar-pub me atrevería a decir al estilo trianero, donde había
también gente, familias con sus hijos pasando un rato agradable. Hablando de la película, que
se llama “Una historia que contar”, yo ya la he visto al menos tres veces,
aunque esta era la primera que la veía en pantalla grande, y su música y sus
imágenes me emocionan, me emociono cada vez que la veo. Os la recomiendo.
La proyección se
realizó en una sala que parece de verano que se conoce como Sala El Cachorro, cerca
de Pagés del Corro. Nos reunimos tres amigos con MªJosé, que venía acompañada
de su hermano, y que tenía que decir unas palabras al empezar el acto, justo
detrás de la exposición del Director, Manuel Ramos. Dos de nosotros fuimos en
autobús y otro fue andando. Llegamos con tiempo, por lo que pudimos encontrar
un buen sitio donde sentarnos, aprovechando el tiempo en que se llenaba la
sala, una hora aproximadamente, para tomarnos un refresquito, y los tres
compañeros que nos encontramos charlamos un rato sobre temas de los más
dispares, como ciclismo por ejemplo, y bromeamos un poco entre nosotros. Se
podían tomar también tapas, como caracoles. La sala no es muy grande pero es
acogedora, al estilo de los cines de verano de hace una treintena de años, con
el techo al descubierto. Hay una zona central llena de asientos todos juntos y
alrededor se disponen mesas y sillas para los que quieran tomar algo al tiempo
que visionan los cortos.
Los asientos son variopintos, unos taburetes, otros
sillas que parecen las de un director de cine, otras sillas sencillas de madera
como las que se colocan en las casetas de feria. La proyección del corto en el
que colaboró la unidad se hizo al comienzo y no entraba a concurso con los
otros cortos que se proyectaban que eran al menos seis. De la Unidad también
estuvo nuestro terapeuta ocupacional y algunos especialistas que comienzan su
andadura en Sanidad. La zona anterior a
la sala es como un bar-pub me atrevería a decir al estilo trianero, donde había
también gente, familias con sus hijos pasando un rato agradable. Hablando de la película, que
se llama “Una historia que contar”, yo ya la he visto al menos tres veces,
aunque esta era la primera que la veía en pantalla grande, y su música y sus
imágenes me emocionan, me emociono cada vez que la veo. Os la recomiendo.
Jesús
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