lunes, 15 de mayo de 2017

UNA TARDE TRASCENDENTE DE TOROS

En la trayectoria taurina de Juan Belmonte, hubo una tarde, que quizás saboreen más aquellos que no estuvieron en esa corrida, que aquéllos, que aún viéndolo, no eran conscientes de la profundidad, contundencia, impacto e influencia que produjo aquello.
Para los que estuvieron allí, su respuesta al ver al torero aquella tarde, su respuesta inicial y tendente sería jalear, casi mecánicamente ya, la faena; pero… ¿por qué empezaron a enmudecer los Olés? ¿Por qué se calló el personal ¿ Porque estaban viendo algo nuevo, grandioso, nunca visto antes , y eso es la QUIETUD .
 La Quietud es el esqueleto del toreo; sin ella, éste se difuminaría, se derrumbaría por falta de verdad, de entrega.. y sin embargo, estarse quieto ante el toro es antinatural para la mente del ser humano; lo instintivo es huir, esconderse, pero ¿quieto? . Es la victoria de la voluntad sobre el miedo y el instinto de supervivencia. Belmonte se adentra en un mundo inquietante… ¡ La exposición, pura y dura, de la vida ante la muerte cada tarde, de forma explícita, desnuda… ¡ Y como él lo hizo, los que vendrían detrás tendrían que hacerlo también, y MEJORARLO, técnica o artísticamente¡
He aquí la gran aportación  Juan Belmonte: el sometimiento y dominio del toro mediante una mezcla de sabiduría técnica de las condiciones del toro, y sobre todo, la quietud, consecuencia de la voluntad del maestro de llegar más allá de lo razonable.
Antes se decía: o te quitas o te quita el toro.    Después se empezó a decir : ni me quito yo, ni me quita el toro. 


Diego. 


MIS PENSAMIENTOS POSITIVOS

- Atrévete con la vida, y disfruta.
- ¿Eres feliz? Lo intento tío, lo intento, pero la vida a veces es muy perra para aguantarla,   pero aquí estoy, dando el callo.
- ¿Qué quieres ser o hacer en la vida? Quiero ser feliz, quiero ser humilde, quiero ser útil.
- Las obligaciones se vuelven muy cuesta arriba cuando en realidad deberíamos estar        agradecidos de poder afrontarlas.
- Recuerda siempre de dónde vienes y no te subas a la luna.
- ¿Por qué pides consejos, si después haces lo que te sale de los huevos? Porque pienso  que tengo razón, y me gusta darle mis pinceladas a la vida.
- Se productivo, no te quedes en casa pensando qué puedo y qué quiero ser o hacer, sin  hacer nada, estando aburrido.
- Yo no controlo el destino, acepta la vida tal cual viene.
- ¿Qué quieres hacer en la vida? ¡Quiero bailar al son de la música, quiero bailar al son de  la vida!
- Todo el mundo es válido, no le saques faltas a los demás.
- No te asustes de las circunstancias, afronta la vida con valor.

Antonio Tequila.



Revista "LO+" Nº 41

Os presentamos el nuevo número de nuestra revista "LO+". Esperamos que os guste.   

LO + DESTACADO Nº 41 by Blog Unidad Rehabilitación Salud Mental "Virgen Macarena" deSevilla on Scribd

jueves, 11 de mayo de 2017

IMPROVISANDO

No tenía nada previsto para hoy así que toca conjugar el verbo improvisar. Esto me recuerda al clásico al que le pidieron que improvisara la escritura de un soneto y así empezó: “Un soneto me manda hacer Violante/ y en mi vida me he visto en tal aprieto/, catorce versos dicen que es soneto/, burla, burlando van los tres delante”. Pues, parafraseando, burla burlando va el primer párrafo de mi artículo para hoy.
Han terminado las Fiestas Primaverales de Sevilla y han sido todo un éxito metereológico. Ello ha redundado en beneficios económicos para la ciudad y todo ha resultado estupendo. En Semana Santa disfruté sobre todo de mi Hermandad, la de los Servitas, del Sábado Santo, con la Piedad de la Virgen de los Dolores y el Santísimo Cristo de la Buena Muerte y por otro lado el palio de la Virgen de la Soledad, una de las imágenes más bellas para mí de toda la Semana Santa.
En Feria he ido un día como ya comenté en mi artículo anterior. Fui solo pero me lo pasé muy bien. Almorcé en uno de los chiringuitos que bordean la Feria. Me monté en algunos cacharritos y aún tengo agujetas provocadas sobre todo por los choques en los coches locos. Uno no está ya para estos trotes, pero le eché paciencia y buen humor. Jugué en la tómbola y me tocó un peluche, un elefante, al que le he puesto nombre como a todos mis peluches, Trompón por la enorme trompa que tiene. Fui a la Feria por la mañana, tirando al mediodía, porque no me gustan las bullas, me agobian y hacen aflorar mi agorafobia y me siento fatal. Así que hago bien al evitarlo.
He aprovechado las vacaciones de Feria para ver películas en televisión, sobre todo el interesante ciclo de Historia de nuestro cine en la segunda cadena de Televisión Española. Han cumplido ya la emisión de quinientas películas. Es muy interesante la revisión que se está haciendo y estoy aprendiendo mucho. Innumerables películas que se están emitiendo las desconocía porque son de los años cuarenta, cincuenta y yo nací en 1961. Los críticos hacen muy buenas presentaciones y consiguen atraer al público a las películas que se emiten, además de la simpatía de la presentadora. Al cine propiamente dicho no he ido porque he estado un poco perezoso, pero esta semana iré para escribir la pertinente crítica la próxima semana.
También he invertido parte de mi tiempo en releer mi próxima novela, de cuyas pruebas de imprenta estoy pendiente. Sigo estando de acuerdo con todo lo que he escrito y me parece una buena primera novela. He puesto todo lo mejor de mí mismo y he metido todas mis experiencias de salud mental, que también irán en las dos siguiente novelas de la trilogía.
He estado un poco más de tiempo con mi hijo para cultivar las relaciones paternofiliales. Él ha estado un poco pachucho, cosa que no me gusta nada. Me disgusta verlo malo porque es un chico muy fuerte y robusto y se viene abajo enseguida cuando se siente un poco mal. Yo también he estado algo mal con el estómago, creo que por algo que comí en la Feria. Me he cuidado lo mejor que he podido y he salido adelante. La enfermedad parcial ha sido una experiencia positiva porque me ha hecho sentir más seguro al tener que ir a comprar estando malo y tener que lavar y hacer las faenas de la casa. Lo que no te mata te hace más feliz. Pues eso he intentado aplicar para no venirme abajo aunque me he tenido que acostar un par de días muy temprano porque me sentía francamente débil con la gastroenteritis.
He echado una ojeada también a las dos novelas que conformarán la trilogía de Monólogo en clave neurótica. No tengo ninguna prisa porque no se publicarán hasta el año que viene y 2019. Pero viene bien ir cogiendo la onda de lo que quiero realmente transmitir para que el mensaje quede perfectamente claro. He estado trabajando algo en la estructura que quiero darles y en el estilo que deseo aplicar para que resulten lo más novedosas posibles y aporten lo máximo posible a los lectores.
He hecho también un poco más de vida familiar. He visitado a mi hermana enferma de esclerosis múltiple. Su enfermedad avanza imparable y no hay vías de solución. La otra hermana está mejor de sus dolencias. A ella la veo todas las semanas porque vive en Sevilla capital como yo y me resulta más fácil.

He visto a algunos amigos que hacía tiempo que no veía para hacer un poco más de vida social que me viene bien porque últimamente con los libros y otras cuestiones estoy un poco aislado. A veces me meto demasiado dentro de mi mundo y me olvido de que hay muchas más cosas fuera.
No he viajado como tantas otras personas a ningún sitio. Lo dejo para el verano como todos los años. Haré mi protocolario viaje a mi segunda ciudad favorita, Madrid. Siempre tiene algo que enseñarme porque es una ciudad imprevisible. Mi hijo dice que Madrid es una ciudad gris y sin duda lo es porque está repleta de edificios, algunos de ellos rascacielos, grandes construcciones. Pero detrás de ese tono grisáceo hay toda una gama de colores que hay que saber descubrir. Yo lo llevé a Madrid en los años 2000 y 2001. Era demasiado pequeño como para retener en su memoria todas las cosas hermosas que vio, desde el Parque de Atracciones hasta el Museo de Cera, desde el Museo del Prado al Museo Reina Sofía y revivir en cualquier momento todas las cosas buenas que vivió. En fin: sigue en una edad de inútil rebeldía por la que todos hemos pasado y no lo tengo en cuenta.

También me ha dado tiempo para estar malo psicológicamente. Es decir, que he tenido bajones, ganas de tumbarme solo en el sofá y no hacer nada o de irme pronto por la noche a la cama para intentar dormirme y olvidarme de mis miserias psiquiátricas. Me cuesta a veces mucho trabajo rematar los días, como le pasa al Sevilla Fútbol Club con los partidos, que no sabe rematarlos. Pues yo lo imito y no sé muchas veces rematar los días, pero siempre llega un día nuevo y llega con él la esperanza y el deseo de hacer cosas nuevas y empezar como una especie de vida nueva que alimente las venas y el espíritu.
Pues estoy aquí lunes 8 de mayo empezando otra semana repleta de esperanzas, de posibilidades, de proyectos, de ganas de vivir, de ganas de luchar contra las adversidades que me surjan. Tengo deseo de seguir adelante y de no aliarme ni siquiera mentalmente con los suicidas ni con las personas que se hacen daño para seguir adelante. Creo que ya es bastante con el sufrimiento que ya de por sí padecemos. Ayer fue el día de las madres. Me quedé dormido en el sillón y casualmente soñé con mi madre. La eché de menos en el sueño y después me dio un  poco de tristeza al despertarme y recordarla. Anduve ya todo el día tocado pero salí adelante. 
Me acosté a las 9 y media de la noche y he levantado a las 4 de la madrugada. A las 6 de la mañana ya estaba yo en el kiosco de prensa para comprar mi periódico y desayunar leyéndolo en el bar como hago todos los días. Es uno de los placeres que puedo permitirme y que espero no dejar de tener el resto de mi vida. Eso me recuerda mi época de periodista, cuando, fundamentalmente, yo trabajaba en El Correo de Andalucía. Ahora precisamente nos han hecho una entrevista previa a mí y a los compañeros del blog de la Ura para un reportaje para un canal de internet a realizar el próximo 22 de mayo. Resulta ilusionante que se valore tu trabajo. No hace mucho también se publicó en prensa un reportaje sobre el trabajo del blog de la Ura que estuvo muy bien redactado y que también me permitió recordar tiempos pasados, no sé si más felices, pero sí desde luego diferentes.
Pues esta ha sido mi improvisación. Y ha dado para mucho. Aún tengo agujetas de las atracciones de la Feria. Me duelen bastante por la mañana cuando me levanto y el cuerpo está aún frío. Ya me he recuperado de las gastroenteritis. He bebido mucho aquarius y me he cuidado lo mejor que he podido. Espero que el año que viene mi Feria sea tan productiva como ésta, aunque vaya un solo día. Con eso tengo más que suficiente. Me he planteado como un reto personal ir al menos un día a la Feria todos los años hasta que el cuerpo aguante. No quiero sentirme acabado en nada. Tampoco en esto.

La semana que viene volveré con mis críticas de cine después del parón feriante. Ya veré qué película escojo para criticar esta semana. Tomaré mis anotaciones en mi libretita de bolsillo que suele acompañarme y le pondré como siempre todo el interés del mundo. Cuidaos mucho. Salud y suerte.

José Cuadrado Morales

IDEAS QUE ME ATRAPAN

A veces, suelo tener a mano un papel limpio y un Boli por si acaso escucho, veo o leo alguna frase, comentario o idea, que me atrapa y yo, a su vez intento detenerlas en el tiempo y espacio, frases o comentarios que con el discurrir de los días o meses, al leerlas de nuevo, tienen más migas de lo que en un principio pudiera parecer. A continuación, van algunos ejemplos:

“¡¡  OH, Dios, son tan grandes tus mares ,y tan pequeños nuestros barcos… ¡! Decía el Jefe del Almirantazgo inglés en el siglo XIX, con Disraeli en el gobierno.”

Ahora, una sevillana dedicada a Sevilla, precisamente:

 “Sevilla tiene una cosa, Que sólo tiene Sevilla,
Que sólo tiene Sevilla, luna Sol, Flor y Mantilla
una risa y una pena, y una Virgen MACARENA
que también es de Sevilla.
Y Sevilla por tener, tiene la gloria en sus manos,
a JESÚS DEL GRAN PODER , QUE TAMBIÉN ES SEVILLANO”.

“La SENCILLEZ es una LUZ que seduce el ALMA”

 “Un amigo es aquél, que te da la libertad  de ser TÜ MISMO. ( JIM MORRISON)”
      
“La MENTE es como un Paracaídas ; sólo funciona si está abierta( A. Einsteins)”.
        
“Las cosas son como son, y las personas igual; nosotros las vemos como las vemos.”

Marco Aurelio:
              
Mientras tengas TIEMPO,
mientras estés VIVO,
HAZTE BUENO.

Otra de Marco Aurelio…:

“No lo hagas, si no conviene,
no lo digas, si no es verdad”.

“Cierta persona le pregunta al gran Julio Camba, que si le gustaría que le pusieran una calle, a lo que respondió. ¿para qué quiero una calle, si yo lo que necesito es un piso?...”

“LUCHEMOS UNIDOS, O NOS COLGARÁN POR SEPARADO”.

“Las cosas no se dicen , se hacen; al hacerlas , se dicen solas.(E. Inda).”

“El que se va sin que le echen ,vuelve cuando quiere”.

“ De dos teorías análogas, hay que elegir la más sencilla.

“ NI MÁS QUE TÚ, NI MENOS QUE TÚ, IGUAL QUE TÚ. (masones de Sevilla.)

“Las apariencias de las cosas nos lleva a conocer el interior de cada persona, pues sus gestos nos dicen lo que piensan o dicen”.


La campeona de badminton de Huelva Carolina Martín, resume lo que hace posible ser una número 1 de ese deporte de esta manera: “ PUEDO, PORQUE SIENTO QUE PUEDO”.   
    
SANDRA, presentadora de programas de T.V. definió que:


“EN LA SUTILEZA, ESTÁ LA GRANDEZA”
                         
Y ya, para ir terminando, pinceladas sobre algo inabarcable, inabordable, Inconmensurable…. Sinceridad, contención, naturalidad, desborde, mesura, placer, pasión, equilibrio, sencillez, armonía, abundancia, nervios, orden, bondad, sabiduría, sabedores, masones, poetas ,aguja, Arte, ilusión, sacrificio , sed, riqueza , legado, verdad, camareras, carne en el palo, tradición, improvisación, barrio, justicia , andares, ejemplo, consecuencia, aire, Imponente, calentitos, hospital, plumas, nube, rocío, Madre, consuelo, rebeldía, amor  ,Vida, testimonio, Esencia, contundencia, SIEMPRE: extrema, extrema, fuerza  ,ternura , geometría, cornetines, crujir, ……. En fin
, como dice es su himno:                                          
        
Eres la Madre de Dios, y dios, en Ti, se recrea,
porque todas las virtudes,
Las concentró en tu belleza.
Si el Arco es razón de Fe……


Diego.

EL MÓVIL NUEVO Y LA LLAMADA INOPORTUNA JAJAJA..

Esto te puede pasar a ti también; llevo unos tres meses intentando comprar un móvil y al final decidí comprármelo financiado en 24 meses. Era la única posibilidad de tener un móvil mediano con 2 gigas, me comentaron que era lo mínimo, de memoria, pues según dicen después no puedes actualizarlo bien. Hasta ahí bien, al final, como niño con juguete nuevo, pantalla regular, cámara buena con una resolución aceptable, en fin cuidándolo lo mejor imposible. El problema es que no le  compre una funda, entre que vivo fuera, luego me quedé sin pasta  y por si fuera poco, no encontraba una del tamaño adecuado, en definitiva, NO LA COMPRE. Cuando  llego a Sevilla para comprar la susodicha funda, me bajo del bus y me llama mi hermana, no cojo el teléfono, estoy en otra cosa. Al momento  la llamo y se me CAE EL MÓVIL Y SE ME ROMPE  PANTALLA, ¡NO PUEDE SER! y lo mas trágico  es que solo me faltaban uno 200 metro para llegar a la tienda donde vendían la funda y el salva pantallas. Consejo intentar compra las dos o tres cosas juntas, móvil, funda y salva pantalla, no os riáis, que os puede pasar con  algo parecido. Punto y final.


Antonio.


lunes, 8 de mayo de 2017

TAJ-MAHAL

En un sueño contemplo el esplendor de un cielo la panoja cuyos ramos llevan multitud de florecitas, el canto espiritual de ese coro eclesiástico. A veces veo parajes tan impresionantes, tan hermosos y bellos con jardines inmensos. ¡Oh! Si, sueño contigo, con ese amor que desprendes al pasar por tus puertas abiertas a todo el mundo. Eres gigante con tu blancura brillante y tus aguas claras como el cristal. ¿Por qué te pusieron ese nombre sueño? Ya te veo, pero estas tan lejos que siento envidia, siento ser digno de compasión, me lastimas mis sentimientos los cuales lleno con tu reflejo involuntario cargado de calor, con el sonido y el eco del liceo ¡Si! Así eres tu, pasión. Rosa, tu color es como la sangre derramada en antiguas guerras, armadas de rejalgar, con tu arsénico venenoso, moras en mi piel sin tregua. Destrozas mi pobre corazón cargado con la pasión plena, con tus leyes de belleza y mandato embriagador, me conquistas con firmeza esperando una ilusión.


Fdo: El Vuelo de los cisnes.


martes, 2 de mayo de 2017

NO MORE TEARS (No más lágrimas)

Es una tarde lluviosa de abril y suena la música de la lluvia en los cristales. Pienso en la música y pongo la radio y escucho una primera canción: “No more tears”, es decir, literalmente “No más lágrimas”. Estoy escribiendo y dejo de escribir para pensar en ese título y en el contenido de la canción que más o menos entiendo y me solidarizo con el cantante: no más lágrimas, me cansé de las lágrimas hace mucho tiempo y decidí dejar de llorar porque las lágrimas no me llevaban a ninguna parte y sólo conseguía sufrir más, desgastarme interiormente, deshacerme por completo.
Recordé entonces los tiempos pasados en los que yo lloraba mucho y me resistí a creer lo que decía el poeta sobre que cualquier tiempo pasado fue mejor. Para mí no desde luego. Ese pasado fue una época en la que yo lloraba una barbaridad, a veces por nimiedades, por pequeñas cosas, y en ocasiones por razones verdaderamente importantes. Pero eran lágrimas que me consumían, que me reducían a nada, que me convertían en un cobarde, en alguien incapaz de afrontar las situaciones “normales” por las que uno tiene que pasar por la vida.
Recuerdo que lloré mucho por mi divorcio. ¿Y qué conseguí con tantas lágrimas? Nada. Seguramente alegrarle la vida a mi ex y a mis enemigos por verme tan hecho polvo y tan debilitado para hacer frente a la adversidad. Bebía entonces mucho y no me daba cuenta de que me estaba haciendo mucho daño. No fue hasta que me hicieron una prueba un día que me ingresaron en observación en el Hospital Virgen Macarena, cuando me dijo el doctor que tenía algo en el hígado y que si seguía bebiendo no duraría mucho. Fue un día 14 de febrero cuando dejé de beber. Me tomé la última copa de anís de mi vida y no he vuelto a probar el alcohol. Y  por supuesto dejé de llorar por mi divorcio. Lo esencial, ahora, hoy, lo tengo: una buena relación con mi hijo y una relación administrativa positiva con mi ex.

Lloré mucho por mi hijo. Tenía sólo dos años cuando mi ex y yo nos divorciamos. Yo pensaba que podría crecer traumatizado por la separación y me volqué con  él. La madre también hizo bien su trabajo. Hoy mi hijo es un chico de casi 27 años  equilibrado que tiene dos carreras y prepara oposiciones para juez. ¿De qué me sirvió entonces llorar tanto? De nada. Ni siquiera de desahogo porque después de unas lágrimas venían otras y al final nunca dejaba de llorar.
Lloré por la muerte de mi padre, que aconteció dos meses antes de mi separación. Introduje en el ataúd de mi padre una carta con la promesa de que saldría adelante, de que seguiría siendo escritor, de que sería fuerte. No servían las lágrimas de nada. Además: yo sabía que iba a un lugar mejor, donde iba a estar mucho más feliz que aquí, en este parcialmente bien llamado valle de lágrimas. He cumplido las promesas que le hice a mi padre. Este año se cumplen 25 de su fallecimiento y yo sigo entero y he superado la adicción a las lágrimas. No más lágrimas, por favor.
He llorado mucho estos últimos años por desengaños amorosos. He sufrido cada abandono como una despedida de la vida y no he podido resistir el llorar. ¿Para qué? Para disfrute del enemigo, para que éste observe cómo yo me baño en fango y autocompasión. No quiero más lágrimas. Si hay una ruptura hay más amores. Siempre otros llegarán porque el mundo está lleno de personas y en alguna depositaré mis sentimientos cuando las circunstancias lo propicien.
Recuerdo perfectamente cuándo lloré por última vez: el día en que murió mi madre, el 21 de enero de 2009. Coincidió con una ruptura amorosa y las lágrimas bajaban de mis ojos con incisiva intensidad. Mi madre viajaba al mismo lugar maravilloso donde ya mi padre llevaba unos años y la ruptura amorosa era una más en mi larga trayectoria sentimental. ¿Para qué las lágrimas? Para nada. No más lágrimas, por favor. No more tears.
Me ingresaron entonces por primera y última vez en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario Virgen Macarena. Por los dos motivos mencionados. Yo me encontraba fatal. Además no tomaba medicación porque me daban miedo los efectos secundarios. Allí me convencí (y me convenció el doctor) de que tenía que tomar medicamentos si quería dejar de llorar. Y así empecé un tratamiento, que en gran medida continúa y que me ha servido para lograr mi gran objetivo: DEJAR DE LLORAR. NO MÁS LÁGRIMAS. NO MORE TEARS.
Estuve en el Hospital algo más de dos semanas y fue una experiencia lo suficientemente frustrante como para no volver otra vez. Tenía que luchar más por mí mismo. Y éste es el gran mensaje de este sincero artículo: hay que mirar por uno mismo y no concederle tanto terreno a las lágrimas que muchas veces no dan sino la impresión de un victimismo decadente y miserable.
Salí del Hospital con la clara convicción de que de mis ojos no saldrían nuevamente lágrimas y con muchas decisiones tomadas. El tiempo de ingreso me sirvió de reflexión porque allí era casi lo único que se podía hacer: meditar. Meditar y dormir, supongo que las dos cosas que yo más necesitaba. Desde aquí le doy las gracias al doctor que me atendió (cuyo nombre no recuerdo ahora) y que me señaló el camino de la medicación para dejar de llorar.
No he vuelto a llorar desde ese día. Es decir: llevo más de ocho años sin llorar y eso para mí es la mayor victoria de mi vida. Y he tenido ganas, el impulso, pero las medicinas me lo han impedido y les doy mil gracias. He superado los efectos secundarios y me he adaptado a ellas con fuerza y poderío.
A veces me emociono por algo, me siento feliz cuando hago el amor con la mujer que yo me sé y que es mi cómplice en este universo lacrimoso, me estremezco por una buena película (cada vez menos por el cine que se hace o el cine que nos llega y quieren que veamos), sufro por la esclerosis múltiple de mi hermana pequeña, etc… Pero no llego a las lágrimas. No me permito llorar. No quiere permitirme ser más débil.
Esto para mí es una VICTORIA.
Por eso canto la canción No more tears, No más lágrimas, en ese día de abril lluvioso que parece por la lluvia que quiere llorar por mí. Yo se lo permito, pero no me permito a mí mismo llorar más.
Igual podría cantar otra canción que también ha sonado en esa tarde del mes de abril: “No more lonely nights”, es decir, “No más noches solitarias”, de Paul McArtney, el ex de Los Beatles. Ya no siento mis noches solitarias, aunque a veces tengo atisbos de soledad (de día y de noche, que la soledad no es exclusiva de la nocturnidad). Tengo a Dios y me tengo a mí mismo. Y de vez en cuando a esa amiga especial que me acompaña y ofrece todo su cariño y más. Amo mi soledad para escribir, pensar, ver la televisión, ir al cine y un montón de cosas más. Ahora que viene la Feria de Sevilla iré un día SOLO y me lo pasaré muy bien almorzando allí, montándome en unos cuantos cacharritos, jugando en la tómbola, jugando a los patitos, tomándome un buen gofre con nata y chocolate, etc… Y no necesito a nadie para divertirme. Y esto no quiere decir que no necesite de nadie. En absoluto. Tengo buenos amigos, muchos de ellos de la Ura y soy feliz con ellos. Pero no puedo permitirme no ser feliz conmigo mismo como hacía cuando lloraba tanto.
He descubierto los placeres de tenerse a uno mismo. Son inagotables, lo cual no quiere decir que no eche de menos en momentos puntuales a alguien que viva conmigo, o a un persona con quien conversar o compartir lo que sea, o cocinar para otra persona además de para mí y muchas otras situaciones como se plantean en la vida cotidiana. Uno mismo no debe fallarse nunca y si lo hace aplicar frases con fuerza de solidaridad como: NO TODO DEBE SER PERFECTO O AUTOESTIMA Y FLEXIBILIDAD. Es muy importante ser flexible con uno mismo para poder aceptar los errores que cometemos en la vida diaria.
Uno es el más directo beneficiario de todo lo bueno que hace. Una buena amiga, que fue novia en su momento por poco tiempo por desgracia porque la dejé para irme con la que sería mi esposa que luego me abandonó, me dedicó un libro con la siguiente frase: “Quien canta es el primero en recibir los beneficios de su canción”. Pocas frases como ésta me han ayudado tanto en la vida. La aplico en los momentos duros cuando logro salir a flote y me siento reconfortado. Entonces me doy cuenta de que yo soy el primero en recibir los beneficios de las cosas buenas que me ocurren.
Recuerdo ahora algo que escribí hace poco al criticar la película  “ Moonlight”, ganadora del óscar a la mejor película este año. Me llamaron la atención sobre todo dos escenas. Ahora me refiero sobre todo a una de ellas en la que el protagonista le dice a su íntimo amigo: “He llorado tanto que creía que me iba a convertir en agua”. Él se da cuenta a tiempo de que tiene que dejar de llorar y ser más fuerte. Y lo hace. Se muscula, coge fuerza interior y se convierte en otra persona, sin perder su condición de homosexual, que es lo que más problemas le generaba.
Recuerdo ahora también que escribo este artículo dos películas que he revisitado recientemente: “No es bueno que el hombre esté solo” de Pedro Olea, protagonizada por José Luis López Vázquez, y “Tamaño Natural” de Luis García Berlanga, protagonizada por Michel Piccoli. Ambas películas plantean lo mismo: la relación de pareja estable entre un hombre y una muñeca de tamaño natural como dice el título del psicalíptico director de cine ya fallecido. No la defiendo, pero me parece una forma positiva como otra cualquiera de combatir la soledad y de evitarse las lágrimas que suponen muchas veces las relaciones de pareja. No diré los finales de las películas por si tenéis la ocasión de verlas, pero ambas son muy recomendables.
Recuerdo ahora también un poema corto de mi libro “Micropoemas” publicado en 2006: “Ni una lágrima/merece la pena;/ los ríos llevan tanta agua/que nadie la aprecia”. Efectivamente: los ríos llevan mucha agua, más o menos según su caudal, y nadie la aprecia por considerarlo algo sencillamente natural. Sólo se nota su ausencia en épocas de sequía, es decir, cuando no se tiene agua suficiente. Y los versos que más destaco son los dos primeros: la innecesidad de las lágrimas. Siempre hablo del exceso de llanto, no de un llorar pequeño que sirva de simple y necesario desahogo. No hay que ser extremista y decir: pues no lloro nunca y en ningún momento. No. No se trata de eso. Se trata de no llorar demasiado, no vaciarse en lágrimas y sufrir horrores. Hay que mirar por uno mismo porque si no lo hacemos, ¿quién lo hará? ¿A quién le importaremos más que a nosotros mismos? La respuesta es rotunda para mí: a nadie.
En fin: creo que mereció la pena ese día de abril lluvioso poner la radio y escuchar No more tears. No sólo me inspiró este artículo sino que me reforzó mis propias convicciones sobre las lágrimas y todo lo que significa el sufrimiento. Yo quisiera ser fuerte siempre, pero no puedo. Muchas veces me siento mal y me cuesta tirar hacia delante. Pero con más o menos esfuerzo lo consigo y puedo cantar victoria. Pues de eso se trata: de vencer día a día, esas pequeñas batallas que conforman la gran guerra de la vida. Salud y suerte.


José Cuadrado Morales



viernes, 28 de abril de 2017

MIS PENSAMIENTOS POSITIVOS

- El acertar en la vida depende en buena parte de la suerte que uno tenga.
- El interés de la gente está relacionado con las necesidades de la vida.
- Cada cosa tiene su momento.
-Sueña dentro de tus posibilidades, que sino, después te puedes frustrar.
-¿Tienes somnolencia durante todo el día? a lo mejor te faltan estímulos en tu vida como el sexo, la comida, deporte, amistades…
-¿Cómo se puede acertar sin tener suerte?
- Se realista en tus deseos, y acertarás.
- Asume tu responsabilidad, y serás más feliz.
- Cuida tu entorno, porque aunque no lo creas, es lo que te sostiene.
- Cánsate de día y descansa de noche, vampiro.
- No dediques todo tu tiempo a una tarea, divide y vencerás.
- Acertar es que haga frío por la mañana, y salir a primera hora con un chaquetón.
- Desafía al destino, y conviértete en un triunfador.
- Se valiente, apruébate en la vida.
- Se optimista y te saldrán las cosas bien.
- Se correspondiente, que las amistades hay que cuidarlas.
- Si haces daño o haces el bien, todo tiene consecuencias, acción-reacción, siembra y recoge.
- Rectifica y pide perdón aunque no sea culpa tuya, salvarás el momento.
- Si hay problemas, quítate de en medio, que la mierda salpica y luego todo el mundo va al mismo saco.
- Se previsor y acertarás.
- No canses a las personas, ponte en su lugar y actúa.
- No elijo las cosas que pienso, pero si las cosas que quiero hacer.
- Se atrevido en tu vida, pero mira por tu seguridad y tu salud.


jueves, 27 de abril de 2017

MADRE NO HAY MAS QUE UNA

Siempre he sido muy importante para mi madre, pero ahora que ya es mayor, si cabe,  lo soy un poco mas, ya que yo me encargo de cuidarla, estoy prácticamente todo el día con ella. Ella me manda que haga esto o lo otro y hago lo que puedo por satisfacerla.
Le gustaría volver a andar pero todo tiene que ser poco a poco, ella  ya anda con el andador, y eso es un logro, pero con paciencia todo se alcanza. Yo le hago compañía, la hago de reír, ella a su edad esta mas graciosa que nunca, el tiempo que la tengo para mi me lo llevo.
A mi madre también le gusta viajar, cuando mi hermano se la lleva a pasear con el coche o  los jueves  cuando la lleva para hacer la compra al Mercadona. Le encanta cuando todos sus hijos nos reunimos los días de fiesta (navidad, semana santa…), Ella se pone loca de contenta, es nuestra madre y nos quiere con locura.
Ella es “Asuncionista”, quiere mucho a la Virgen de la Asunción desde pequeña, pero ella dice que la virgen es una  ya sea Pastora, virgen de Aguas Santas etc.…
Es devota del Señor y la Virgen,  a  ella le parecen bonitas todas, la tele no le gusta  a no ser que vaya a ver la Misa o mi serie de “Acacias 38” con la  que se ha enganchado.
Una madre es una madre y no hay más que una.


Miguel Angel.


lunes, 24 de abril de 2017

CRITICA DE CINE: LIFE (VIDA)

Estamos ante una producción estadounidense del año 2017 perteneciente a los géneros de ciencia ficción, terror y thriller. Predomina sobre todo la ciencia ficción porque terror hay poquito y el thriller queda minimizado cuando se descubre la esencia argumental de la película. Dura una hora y cuarenta y tres minutos y no está recomendada para menores de 12 años, aunque la verdad la película no es fuerte como para  ponerle achaques morales.
Su director es Daniel Espinosa y el reparto está compuesto en su totalidad por Jake Gyllenhaal, Rebeca Ferguson, Ryan Reynolds, Hiroyuki Sanada, Ariyon Bakare y Olga Dihovichnaya, es decir, los seis únicos personajes de la película. No hay más. Es un buen reparto que da de sí lo mejor.
En cuanto al argumento decir que hay seis miembros de una tripulación de la Estación Espacial Internacional que están a punto de llevar a cabo uno de los mayores descubrimientos de la historia de la humanidad: la primera prueba de vida extraterrestre en Marte. Al comenzar a conducir sus investigaciones sus métodos acabarán teniendo consecuencias inesperadas y esa forma de vida que han descubierto podría ser mucho más inteligente de lo que nunca habrían esperado.
Hay una frase publicitaria de la película que ya dice claramente por dónde va a ir el argumento de la misma: “Estábamos mejor solos”. La cinta podría por ello inscribirse también un poquito en el cine de catástrofes.
La tripulación, como queda dicho, está compuesta únicamente por seis personajes que son: la comandante Miranda Rorm, Rory, David, Hugo, Cat y Sho. Tienen la misión de encontrar algún vestigio de vida en Marte, planeta al que ya se han hecho numerosas exploraciones, pero esta vez será la primera con tripulación humana. Esa vida en Marte da título a la cinta, que puede ser indistintamente Life o Vida como así queda claro en la cartelera publicitaria. Los astronautas cumplirán con su misión y encontrarán vida en Marte, insignificante al principio y que parece no resultar peligrosa, pero eso es sólo el principio de la pesadilla.
Se ha procedido a practicar el protocolo de cuarentena número 1, es decir, que el especimen no salga de una incubadora por si resulta peligroso. La incubadora está en el laboratorio de la Estancia Internacional y está vigilado en todo momento por Hugh, mientras los demás compañeros observan a través de los cristales.
Pero llega el momento en que todo cambia. La “cosa” atrapa la mano derecha de Hugh, que lleva guantes. Le succiona la sangre y se hace más grande, y logra arrancarle el guante a Hugh. Éste queda malherido. Se trata de un inválido que no tiene problemas de movilidad gracias al estado de ingravidez. Sus compañeros tienen que entrar a sacarlo.
La “cosa”, a la que llaman Calvin, sale de la incubadora (recordemos que es la fase de cuarentena 1) gracias al guante robado. Previamente ha exprimido literalmente a una rata que estaba también en una incubadora y se ha hecho más grande todavía. Cada vez que hace una succión Calvin se vuelve más grande hasta alcanzar unas proporciones desmesuradas, con unos enormes tentáculos y un rostro monstruoso.
Entonces Rory (a quien da vida el popular Ryan Reynolds de “La la land” ) entra en el laboratorio, donde se ha aplicado ya el estado de cuarentena 2 que afecta a todo el laboratorio y no sólo a las incubadoras. Rory decide destruir con fuego a la “cosa”, pero no lo consigue. Al contrario, se hace mayor y más aún cuando se introduce por la boca en el cuerpo de Rory, succionándolo por completo y matándolo. No se sabe si la “cosa” tiene inteligencia o no, pero sí tiene sentido del mal y del bien porque sabe perfectamente el daño que está haciendo porque gracias a él va adquiriendo un mayor tamaño.
Entonces se produce un problema de comunicación con la Tierra y Cat, la experta en ese tema, tiene que salir al exterior para arreglar una avería, cosa que aprovecha la criatura para salir también al exterior y comprobar si puede vivir sin oxígeno. Y así es. Dará caza a la indefensa Cat, que está sola arreglando la avería. La matará. Esto nos recuerda claramente a la película Alien, el octavo pasajero, que va dando caza a los habitantes de la nave uno a uno hasta que al final sólo queda la comandante Ripley. Nada nuevo pues ofrece esta cinta en este sentido.
La criatura es muy inteligente y logra entrar de nuevo en la nave para hacerse cargo de Sho, quien acaba de ser papá. Se ve por internet en una tablet a su hijo, Mei, recién nacido. La criatura matará también a Sho en su caza personal para fortalecerse progresivamente. Después terminará de hacerlo con Hugh, al que dejó sólo malherido.
Se ha activado por parte de la comandante Miranda Norm, que nos recuerda a la comandante Ripley de Alien, el octavo pasajero (aquí la tripulación tenía un miembro más), el plan de cuarentena 3, que afecta a toda la nave, a toda la Estación Internacional. Sólo quedan ella y David (al que da vida el también popular Jake Gyllenhaal).
Van en dirección a la Tierra, pero no pueden llevar a la criatura porque es peligrosa. A la nave se ha acoplado otra, Soyuz, pero al activarse la cuarentena 3 se destruye la Estación y sólo quedan dependencias individuales para David y la comandante. ¿Qué pasará? La respuesta está en las salas de cine. Vayan a verla si quieren ver una copia de Alien, el octavo pasajero de Ridley Scott.
La película tiene una buena factura técnica. Los actores se han pasado el rodaje colgados de cuerdas para producir el efecto de ingravidez. Bien, pues, los elementos técnicos y bien las actuaciones, pero la ciencia ficción tiene que contarnos cosas nuevas, no cosas que ya se contaron hace 40 años , ahora con más medios. Aquí en esta película hay una novedad: la posible inteligencia de Calvin, la criatura. Es decir: Life defiende la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra.
Hay que decir que el nombre de la misión es Pilgrim y que es en el día 25 de la misma cuando descubren a la criatura en Marte.
Consideramos que la película es flojita y se merece sólo 2 estrellas. Esperemos que la ciencia ficción espabile y nos ofrezca nuevos pero originales productos en los próximos años.
En cuanto al elenco técnico destacamos la música de Jon Ekstrand. La cinta ha sido escrita por Rhett Reese y Paul Wernick, que le han echado poca imaginación al guión. En cuanto a la dirección de fotografía, francamente buena, es obra de Seamus McGarvey, ASC, BSC. La película ha sido editada, muy bien por cierto, por Frances Parker, ACE, y Mary Jo Markey, ACE. El diseño de vestuario es de Jenny Beavan. Hay muchos productores y la cinta ha sido distribuida por Columbia Pictures.
En definitiva, una película simplemente para distraerse y que nos remite permanentemente a la estupenda película de Ridley Scott. Salud y suerte.

Calificación:

José Cuadrado Morales

jueves, 20 de abril de 2017

SOBREVIVIENDO...

Cuando se vive solo, con una paga no contributiva de 366 €, es difícil llegar al final del mes: - La contribución (ivi) 120€, - La comunidad 70€ y los extras. - El seguro del piso 207€, - La luz 40€,  - La comida, la que se pueda, - La ropa, la que se pueda, -El calzado, lo que se pueda, - Los artículos de droguería, lo que se pueda, lejía, detergente, pasta de dientes, jabón… - Los gastos de la vivienda, pintar…, lo que se pueda. -Los artículos de farmacia que no pase el seguro, - El perro, el pienso, las vacunas, que si destroza el piso, que si se pone malo… Que sí, que me ayudo con las dos pagas extras al año, pero no llego. Y después no puedes salir, porque con nada se te va un dinero. No se puede juntar dinero  para corresponder con los regalos familiares y los amigos. Hay que cocinar más comida de cuchareo para ahorrar. Cuando se tiene una enfermedad mental y te aburres a lo largo del día, todo te viene largo, pesado, incómodo, y se te vienen todos los pensamientos negativos del mundo a la vez dándote la lata en tu cabeza. Que sí, que es psicológico y se pueden combatir, pero esos pensamientos te seducen aun siendo negativos, hay algo en esos pensamientos que te atrae como si fuera una tela de araña, culparse a uno mismo de las cosas malas que hallan pasado en tu pasado. Los profesionales de salud mental y mi familia me ayudan mucho, porque están ahí, ayudando, por lo menos en mi caso.

Si tienes depresión, te acomodas en la cama y de ahí no quieres salir. Tengo obligaciones en mi vida, sacar a mi perrita, recoger los excrementos, ponerle de comer, ponerle el agua, darle cariño,  evadirme de los pensamientos negativos, la alimentación, la limpieza del piso, la higiene personal, el paseo diario, la relación con la familia, los amigos, los vecinos… Ayudo a la familia, los amigos… y a cambio recibo ayuda… desayunos, cafés, batidos, dinero (no mucho).
Cuando se tiene una enfermedad mental, la primera persona que te rechaza, es uno mismo, a lo mejor no directamente, si no a través los propios compañeros con la enfermedad porque te ves en ellos reflejado, y eso crea rechazo, al final a uno mismo.
Me cuesta mucho arrancar, me cuesta hacer las cosas que me vienen bien en mi vida. La cosa es que si empiezo ya no paro hasta terminar con mis obligaciones, y lo hago muy bien. Me gusta ser agradable con la gente que me quiere, con las personas que me tratan bien. El fin de semana no hay actividades de la U.R.S.M. (Unidad de Rehabilitación de Salud Menal) y me aburro un montón, y cuando me aburro me da por dormir sin parar.
Para salir de la depresión, tienes que salir a la calle, con la mente en modo positivo, siendo optimista, y relacionarte con la sociedad, la familia, los amigos, lo vecinos, la gente.

Si tienes la mente saturada, u ocupada con pensamientos basura, del siguiente tipo:…-“Yo tengo la culpa de mis males”.- “Me va a pasar algo malo porque no he sido perfecto (superman)”.- “No me va a salir trabajo, y por lo tanto voy a ser toda mi vida un chupóptero parásito de la sociedad (un vampiro atracador, que pone la mano y no participa con los demás)”.- “Mi mente intenta echarme las culpas de los males que les vayan a pasar a la gente en general, ej.: Si vuelca el autobús cuando se mece en las curvas es culpa mía; Si hay uno pintando y se le vuelca el bote entero de pintura al suelo o en su ropa , es culpa mía; Si un niño chico se atraganta con su saliva y tose, es culpa mía; Si me cruzo con un perro por la calle y sin venir a cuento se asusta y con ello lo atropella un coche, es culpa mía…” Y esa son las jugadas que me gasta mi mente, unas veces con mayor poder sobre mí y otras con menos sobre mí. Me ayuda a desahogarme el contar estos problemas a la psicóloga y en terapia de grupo, porque un problema contado es medio problema. El ansia me da por comer exageradamente y ello me lleva a la obesidad. Me gusta hacer deporte, pero no encuentro el momento. El no llegar a final de mes me causa preocupación y ello me trastorna el sueño. Hay que relacionarse con la sociedad sin llegar a ser empachoso, toxico. Los profesionales son constantes, y me animan a seguir a flote, optimista.
La sociedad es moldeable, depende de qué teclas pulses, así te responden, así reaccionan. Tu comportamiento dice mucho de ti. Acción-reacción.

Antonio Tequila.

CAMINO DE LA BORRACHUELA.

En tiempos remotos pertenecías a los mares del Océano Atlántico, siendo inacabable tu extensión, menguando en el paso de nuestra evolución, tus aguas saladas minoraban dejando las arenas finas y cristalinas recubiertas de un manto superior, llenas de retales con conchas preciosas deslumbradas por nuestro astro sol.
Acompañadas por un follaje infinito de vistas espectaculares, despampanantes de contemplar, teniendo esa gran oportunidad de pasear por tus caminos forrados por grandes zonas de lagunetas, acariciadas con arroyos llenos de tomillos, tus flores roseas, blancas y olorosas se mezclan con el aroma de la lavanda esparcida por el aire, que con su gran perfume me emborracho; Observando como agarrabas las matas  que se elevan por encima de tu cintura, las cuales sus hojas eran ovaladas, proclamabas el secreto de sus frutos esféricos, mientras que las flores amarillentas que nos rodeaban prestaban atención a tu gran saber aprendido por la herencia de tus tiempos, vi como tu mano arraigo con tus dedos de mujer, ese fruto tan apreciado del lentisco con su color morado negruzco lo acercabas con taciturna hacia tus dientes masticándolos con ternura, y desvelándome tu conocimiento sobre el buen aliento.
Me enseñaste esos caminos con paisajes amplios y esbeltos, aprendí a diferenciar el sembrado que había en ellos, de esta forma te profeso mi agradecimiento eterno. Contigo descubrí las esparragueras y eucaliptos a los laterales del sendero, fijándome en tus andares desde la parte posterior de tu cuerpo. Eclipsado quede con tu pelo distinguiendo los alcornocales de los pinos nuevos, que de la charca alimentaban sus raíces profundas en el subsuelo. Cerca se encontraban esos arbustos siempre verdes, con sus ramas de color pardo, a la vez que tus labios divulgaron jara y jaguarzo. Las clavellinas impenetrables que ocupaban parte del espacio, floreciendo en febrero cunden con su carmesí a todos los enamorados en esta vida amarga en el tiempo, por los años pasados. Almonte y Mazagon fueron los que te bautizaron con el nombre de madroño, percatándoles en octubre de tus flores en panoja de los sabrosos frutos reducidos y arracimados. De tal forma tomas paso por la carretera de los cabezudos, prestándote esta mi pasión.

 El vuelo de los cisnes.

lunes, 10 de abril de 2017

ESTUDIAR DE NUEVO

Cuando retomas los estudios te resulta lejano y confuso todo lo relacionado con las asignaturas, pero luego empiezas a cogerle el rollo y a sentirte genial por saber que estás integrando novedades que resultan positivas para tu cerebro.
Al principio es inquietante, pero esa inquietud se transforma en motivación por cultivarse en un mundo no solo de conocimientos sino también de principios, de moral y de actitud para comprenderse a uno mismo y estar en la sociedad.
Cuando sigues poco a poco, peldaño a peldaño y continúas tu rutina, aunque parezca que no, estas alimentando a tu conducta de una series de valores que inciden en un cambio en tu personalidad que va a resultar gratificante y te va a inclinar a seguir estudiando, a leer, a investigar cosas relacionadas con la formación siguiente a la que acabas de terminar. Y eso crea en tu persona unas emociones y sensaciones fuertes que te llevan a cultivar más la disciplina que es prescindible para continuar el transcurso de tu vida con inteligencia y fuerza para seguir deseando aprender con mas recursos intelectuales.
Animo a todas las personas a que se den una nueva oportunidad y tengan curiosidad para una sensación llena de oportunidades para el desarrollo de los medios de la cognición.

JESÚS.

viernes, 7 de abril de 2017

LA SUPERVIVENCIA.

A lo largo de mi larga trayectoria como enfermo mental (expresión que no me gusta demasiado, pero así nos entendemos todos) he experimentado numerosas terapias, entre ellas la terapia de grupo en varias ocasiones y en varios sitios diferentes. Hace ya unos ocho años viví mi última experiencia de terapia de grupo en la Unidad de Día de Psiquiatría del Hospital Universitario Virgen Macarena. No diré nombres para cumplir con el juramento, para entendernos también, de privacidad de las personas que participaron en la terapia durante un año y el médico que la dirigió.
En esa terapia se trataron durante todo ese año numerosos temas. Se generó bastante polémica, hubo discusiones acaloradas, serias diferencias de opinión y muchas otras cosas, aunque todos los pacientes teníamos una sintomatología similar, por lo que el grupo estaba muy bien planteado, lo cual habla de la profesionalidad de los que escogieron a los intervinientes en la terapia de grupo.
Un día alguien planteó el tema de la supervivencia con la teoría de que los enfermos mentales éramos supervivientes. Así de breve y contundente. Otra compañera se enfadó enormemente y le espetó que no éramos supervivientes sino seres humanos que vivíamos, no que sobrevivíamos, lo cual tenía connotaciones muy diferentes. Otro planteó la idea de que éramos supervivientes de nuestras enfermedades porque no habían acabado con nosotros, cosa que sí había conseguido con otros enfermos mentales.
Yo planteé una síntesis entre las antagónicas opciones, es decir, una actitud ecléctica. Evidentemente éramos supervivientes de nuestras respectivas enfermedades. No nos habíamos suicidado como me dijo una vez un psiquiatra: que era lo más normal del mundo que un enfermo mental se plantease la posibilidad del suicidio. Si estábamos vivos en la terapia de grupo era porque habíamos sido capaces de sobrevivir, de tirar adelante con todos nuestros síntomas y todas nuestras crisis. Ayer, sin ir más lejos, tuve una crisis de mi enfermedad bastante fuerte y me tuve que meter en la cama a las siete y media de la tarde. Era lo mejor que podía hacer. Si ocurría como en ocasiones anteriores me levantaría temprano y con más ganas de luchar contra la enfermedad o de aliarme con ella para hacerla mi compañera positiva de vida. Y así ha sido: me he levantado a las tres de la madrugada, he salido a la calle a las cinco, he desayunado y me he venido para la Ura y me he puesto a escribir este artículo. En este sentido he sobrevivido a una nueva crisis y puedo sentirme feliz por ello y orgulloso por haber sido capaz de hacer frente a otro momento crítico de mi enfermedad. Sirva esto de ejemplo para todos los lectores que tengan crisis: no todo está perdido. La crisis en sí misma puede llegar a ser buena si significa lo que es etimológicamente: CAMBIO.

En mi actitud ecléctica yo decía que además de supervivientes éramos también unos seres humanos con esperanza, con ganas de vivir a pesar de las crisis como la de ayer domingo, sin pensar o haciéndolo tangencialmente en el suicidio. Yo, ayer, cuando me sentía tan mal, no llegué a pensar en el suicidio ni una vez y eso me hace sentir orgulloso porque una vez más he sido capaz de vencer a la enfermedad. Ella no ha podido conmigo. Maldita seas.
El tema de la supervivencia trascendió en la terapia de grupo y se llegó al asunto genérico de la supervivencia de la especie. El ser humano está en peligro por muchos factores como la contaminación del aire, la amenaza de una posible guerra nuclear que arrasaría el planeta, el peligro permanente de la soberbia de Corea del Norte y sus experimentos y ensayos nucleares, el mayor agrandamiento de la capa de ozono y el peligro que ello supone con los rayos ultravioleta llegando más a la Tierra, etc… Es decir, el ser humano como especie en peligro de extinción. Aquí se planteó un tema muy interesante porque efectivamente la vida en la Tierra es muy limitada y puede serlo aún más por tantos factores como he mencionado y otros que  afectan a la vida del ser humano en este valle de lágrimas.

No hay recursos para vivir en un planeta superpoblado. Yo pienso que sí, pero están mal repartidos. Es el eterno problema del reparto de la riqueza y de los medios en este caso de supervivencia. Es increíble que a estas alturas del siglo XXI sigan muriendo miles de personas al día de hambre. Para ellas lo único importante es la supervivencia pura y dura. Nada más que eso: llevarse algo a la boca si pueden y si no la muerte. No hay ni más opciones ni más preocupaciones. Y con todo esto los países ricos cada vez más ricos, con sus desigualdades de clase como ya criticara en 1848 Carlos Marx con su Manifiesto Comunista. En nada ha cambiado la cosa. El trabajo de la igualdad de clases sigue estando pendiente.
La esperanza de supervivencia debe nacer del interior de uno mismo, no depender de factores externos. Debe ser una cosa espontánea como respirar. Algo innato: sobrevivir. Sabemos que la muerte tarde o temprano acabará por atraparnos. Esa consciencia de saber que llegaremos a no ser nos impulsa a ser, valga el juego de palabras. El ser humano es un ser para muchas cosas según todos los filósofos: para la angustia, para la nada, etc… El ser humano también es un ser para la supervivencia. Cada día vivido es un triunfo. Son muchos los triunfos a los que aspiramos y no debemos achantarnos y dejarnos atrapar por la negatividad. Y lo digo, insisto, después de haber tenido una terrible crisis ayer domingo y haber pasado unas horas malísimas, pero siempre intento que se imponga la positividad y el optimismo.

Una vez que la esperanza surge del interior de uno mismo y no de factores externos se debe compartir con los seres queridos y la sociedad en general. Es la socialización de las emociones, fundamental para una correcta labor de integración emocional, intelectual y afectiva en el mundo que nos rodea.
La supervivencia básicamente es pensar en uno mismo en el mejor sentido de la expresión, un poco aplicando la frase del Evangelio: “Ama al prójimo como a ti mismo”. El amor bien entendido empieza por uno mismo para que luego el amor que demos a los demás sea auténtico y realmente hermoso. Es la práctica que hacía Jesucristo y que le costó la vida, pero hoy no creo que le cueste la vida a nadie compartir la esperanza personal con los demás.
En cuanto a la supervivencia yo, por ejemplo, miro por mí y cuido de mis achaques: la tensión, el azúcar, etc… Ahora me han subido la medicación por el problema del azúcar que me da alta y tomo tres pastillas al día. Le echo paciencia y voluntad, porque estas dos cosas son fundamentales para la supervivencia. Como decía Santa Teresa de Jesús la paciencia todo lo alcanza. Yo procuro acordarme siempre de este verso en los momentos difíciles, cuando parece que no hay solución a un problema concreto o a una crisis como la que viví ayer.
La supervivencia debe basarse en cosas concretas no en abstracciones sin fundamento que se acercan mucho a la automentira. Yo por ejemplo escribo. Recientemente se ha publicado en El Correo de Andalucía una crónica sobre el trabajo del blog de la Ura y me ha hecho mucha ilusión. Se valora nuestro trabajo, mi trabajo y eso da más sentido a todo cuanto hago. Después escribo mis libros y me siento realizado porque he querido ser escritor desde que tenía siete años y empecé a apuntar mis primeras cosas.
Yo mismo me debato con frecuencia entre la supervivencia y la vivencia según el grado de la enfermedad. Ayer domingo puedo decir clara y netamente que sobreviví porque estaba muy mal. La prioridad era fundamentalmente sobrevivir: comer, tomarme las medicinas y meterme en la cama. Hoy la prioridad era levantarme temprano y hacer cosas. He hecho relajación, ahora estoy escribiendo este artículo, después tengo gimnasia de mantenimiento y finalmente tengo una entrevista con la trabajadora social. Después iré a casa. Hoy tengo lentejas para almorzar. Después veré programas culturales en la televisión. Y más cosas. Hoy es el primer día después de la crisis y tengo que demostrarme a mí mismo una vez más que soy capaz de salir de una crisis, que soy capaz de ser vencedor de mi enfermedad. Maldita seas.

Hay una frase muy ilustrativa en el próximo libro que publicaré, mi primera novela, Monólogo en clave neurótica, Parte 1, Historia de una obsesión: “Soy yo y a quién excepto a mí le importa”. No quiero decir que me aísle de la sociedad sino que el cuidado de mí mismo tiene que empezar por mí mismo. Yo debo importarme a mí mismo antes que esperar que de fuera venga la ayuda que preciso. Ayer estaba solo en mi casa. No tenía a nadie. Sólo me tenía a mí mismo. Tuve que recurrir a mí para salir adelante y ser fuerte.
Siempre, en los momentos malos, y lo digo por si os sirve también a vosotros, me acuerdo de una escena de la película Titanic de James Cameron: Leonardo di Caprio y Kate Winslet están en las aguas heladas del Atlántico Norte. Ella está sobre una tabla de madera del barco y él está metido en el agua, hipotérmico. Él le dice que nunca se rinda y ella le promete que nunca se rendirá. Y así es: ella aguanta y sigue viva y llega a los más de 100 años, siempre recordando a Di Caprio, Jack en la película. Creo que en los momentos duros es cuando más esperanza debemos sacar, más supervivientes tenemos que ser, más cerca tenemos que estar de la vida en su estado más puro.
Creo que por hoy está ya bien. No dejéis de sobrevivir ni os olvidéis de vivir para que os sintáis orgullosos de vosotros mismos. Y en los momentos difíciles acordaos del Titanic y la frase “no te rindas nunca”. Es necesario seguir adelante hasta que la muerte nos acompañe a otra vida mejor. Salud y suerte.


José Cuadrado Morales