lunes, 16 de febrero de 2015

A VECES NOS CUESTA DAR RIENDAS SUELTAS A LA VIDA.

Muchas veces nos sentimos algo cohibidos, cortados, o bastante bloqueados por alguna situación o circunstancia ya sea sentimental, social, familiar o laboral. En el aspecto social se suele dar más mucho más el caso, sobre todo si somos personas introvertidas y tímidas.
No es fácil soltarse así de repente a no ser que seas una persona extrovertida, con bastante facilidad para desenvolverte a la hora de empezar y mantener conversaciones, sobre todo si acabas de conocer nuevas personas. La verdad es que los que son más tímido@s e introvertido@s lo suelen pasar peor que los no lo son, ya que les cuesta mucho más trabajo mostrar su verdadero yo, y hasta que no cogen terreno y sobre todo confianza no pueden hacer ver a los demás su verdadera personalidad.
Lo importante siempre es ser uno@ mismo y no perder nunca nuestra manera de ser, aunque es verdad que siempre hay gente con ganas de impresionar o agradar con más rapidez a los demás, comportándose de forma chulesca, alardeando y presumiendo de cosas que ni siquiera poseen, pero en estos casos ya se sabe, se coge antes a un mentiroso que aun cojo...
Lo dicho, ser siempre uno@ mismo y yendo de frente con todos y en todas las situaciones es como mejor se va por la vida, así se consigue siempre hacer más y mejores amigo@s. Si un persona es tímida e introvertida lo será hasta que coja confianza, como muchas cosas en la vida lo mejor es actuar sobre la marcha y cuando llegue el momento de soltarse y mostrarse tal cual es uno@, se disfrutará más, la persona se sentirá más integrada, con más decisión y con mucha más iniciativa. La cuestión es soltarse en la vida.

Jaime.

3 comentarios:

UNIDAD DE REHABILITACIÓN SALUD MENTAL (URSM VIRGEN MACARENA) dijo...

Yo de joven era introvertido, siempre sumido en los estudios a los que daba mucha importancia y con grupos reducidos de amigos que con el tiempo y conforme me fui abriendo al mundo se hicieron cada vez mas grandes. Tenía amigos en mi pueblo, de mi infancia y adolescencia,amigos de instituto donde hice el bachillerato, de pueblos cercanos al mio, amigos que hice en la facultad, amigos del edificio en que vivo, amigos que hice en el gimnasio, todos ellos se fueron haciendo con el tiempo y conforme me tenía que enfrentar a situaciones diversas y vivir en diferentes contextos. Fue un proceso lento que duró hasta alrededor de los veinte años. De manera que pienso que salir de la introversión puede ser largo, pero nunca es tarde para cambiar estos aspecto.

Jesús

CRAP Calatayud dijo...

Dentro de la forma de ser de cada uno, parece que abrirse a los demás y dejarse llevar es cuestión de atreverse y entrenarse, no? Nunca es tarde, como dice el compañero. Un abrazo

Anónimo dijo...

Me identifico con el articulo, por que mi carácter es introvertido, y es verdad que cuesta un poco abrirse. Y se sufre.
Ludi