viernes, 20 de junio de 2014

CRÍTICA DE CINE; POR UN PUÑADO DE BESOS.

Se trata de una producción española del año 2014 dirigida por David Menkes y protagonizada en sus principales papeles por Ana de Armas y Martiño Rivas. Ana de Armas es una actriz cubana de 21 años que se hizo famosa por su participación en la serie televisiva El internado. También trabajó en la película Mentiras y gordas, un gran éxito de taquilla. Martiño Rivas por su parte también se hizo famoso por El internado y por su participación en el reciente éxito del cine español Tres bodas de más. Aparte de estos dos actores hay todo un elenco de artistas aspirantes a hacerse un hueco en el difícil mundo de la interpretación entre los que destaco a Megan Montaner, quien se hizo famosa por su participación en la serie Gran Hotel. Actualmente actúa en la serie televisiva Sin identidad que emite Antena 3.
David Menkes debuta en solitario en la dirección con esta película. Digo bien: en solitario porque ya ha hecho otros seis largometrajes anteriormente en colaboración. Empezó en el mundo del cine con Más que amor frenesí realizada conjuntamente con Miguel Bardem y Alfonso Albacete. Después hizo otras cinco películas con Alfonso Albacete, entre las que destaco tres que son por orden de fecha de producción Atómica, I Love You Baby y Mentiras y gordas. Ya no hablaremos más de una película de Albacete y Menkes, sino que diremos una película de Menkes. Se nota en la película que hoy criticamos la experiencia adquirida con estas seis cintas en todos los aspectos: puesta en escena, dirección de actores, fotografía, todos los apartados que comprenden la realización de una película. Menkes no ha perdido el tiempo haciendo sus películas en colaboración.

La película Por un puñado de besos cuenta la historia de Sol y Dani. Sol es una joven hermosa, humilde y sensible que tiene un trauma muy importante que a pesar de todo no le mata su ilusión más grande: encontrar a su media naranja, a su otro yo, a su pareja para toda la vida. Tiene ese trauma importante que es que le han contagiado el sida a traición. Ella confiaba en la otra persona y la engañó. Ahora es seropositiva, pero no ha desarrollado todavía la enfermedad y confía en que no la desarrolle. Para conocer gente nueva pone un contacto donde dice que es seropositiva y que quiere relaciones con personas seropositivas también para estar a la misma altura.
 A su contacto contestan  varios hombres, entre los que destaca la carta de Dani, muy humana y literaria. Le responde ella y se encuentran. Él la está engañando y ella sigue siendo igual de ingenua porque no se da cuenta de nada. Él no es seropositivo sino un periodista que está haciendo un artículo para una revista para la que trabaja sobre la situación actual del sida en España y ha considerado que la mejor forma de hacerlo es contestar a un contacto, sin importarle las consecuencias que pueda tener en la otra persona.
La primera cita ya es excepcional porque tienen una conversación muy profunda. Él quiere conseguir el máximo material posible para su trabajo ya que la directora de la revista para la que trabaja es muy dura. Se ven varias veces más y se van enamorando. Eso hace que tenga mala conciencia Dani porque la está engañando. Entonces habla con la directora de la revista y le pide que le exima de escribir el artículo y que se lo pase a otra compañera que lo acepta con agrado para ayudar a Dani. Ahora tiene que hablar con Sol para decirle la verdad, pero se le adelanta su compañera de piso y Sol abandona a Dani porque la ha engañado como la engañó quien le contagió el sida. La llama por teléfono insistentemente pero no se lo coge. 

Después le escribe otra carta igual de humana y literaria, pero esta vez sincera, pero la carta es interceptada por la compañera de piso de Sol que tarda en dársela para ser honesta. Cuando lee la carta comprende que tiene derecho a una segunda oportunidad porque es completamente sincero. De esta carta saca David Menkes precisamente el título de la película, Por un puñado de besos. Ella lo busca y lo perdona. Tenemos pues un final made in Hollywood como diría Woody Allen, es decir, un final feliz, un happy end. El drama romántico ha sido una vez más sustituido por el triunfo del amor.
Está muy bien que David Menkes desestigmatice en esta película el tema del sida porque lo trata con la mayor naturalidad del mundo. Cuando surgió el sida hace 30 años con la muerte de Rock Hudson el sida era un tema tabú, completamente estigmatizado. 

Se pensaba que era una enfermedad sólo de los homosexuales. Se vio después que también afectaba a los heterosexuales. Pero se pensaba que se contagiaba con nada, con el simple contacto. Había miedo a una epidemia. Hoy día el sida está más o menos normalizado. Ya no es una enfermedad mortal. Es una enfermedad crónica, de largo tratamiento y ya está. Por eso se ve con normalidad la relación entre una seropositiva y un no seropositivo como hace Menkes en su película.
Se trata pues de los que dice el eslogan publicitario de la película: la vida merece la pena vivirla, por supuesto que sí, con sida o sin él. La enfermedad forma parte de la propia vida y hay que aceptar con naturalidad cualquier enfermedad que se nos tope en el camino. Sigue también estigmatizada la enfermedad mental, pero se ha avanzado mucho desde que existían los viejos manicomios donde prácticamente se apartaba al enfermo mental de la sociedad como si fuera un apestado. Todo es cuestión de tiempo.
Hemos dicho que las dos cartas que le envía Dani a Sol son muy literarias. Y es que el guión realizado por el propio Menkes tiene una gran altura literaria. Influye en esto el hecho de que el guión es una adaptación de una novela de Jordi Sierra i Fabra, un habitual escritor de best sellers que lleva muchos escribiéndolos porque ya lo recuerdo yo de mis años más jóvenes. Tenía una prosa ágil y brillante, propia de los best sellers. La novela se titula Algo de abril, un poco de mayo, todo septiembre. Un título muy largo. La película se estructura en tres partes como las tres partes del libro de Jordi. Imagino que la influencia del libro es grande, aunque no sé el grado de fidelidad al mismo porque no he tenido el gusto de leerlo, pero Jordi Sierra es un autor que me gusta de entre todos los que fabrican best sellers, y digo bien: fabrican.
La película es una coproducción hispanovenezolana. De la parte española destaca el veterano José Frade. También hay un numeroso grupo de pequeños productores. A falta de una industria de cine propiamente dicha las películas se tienen que hacer así, con pequeñas aportaciones de numerosos productores. Destacan entre estos El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Canal Plus y Atresmedia Televisión. Ésta última colabora mucho últimamente con el cine español. Lo ha hecho con Tres bodas de más, un éxito de taquilla. También con Ocho apellidos vascos, que se ha convertido en todo un fenómeno sociológico. Después con Kamikaze, que no ha tenido tanta suerte en la taquilla. Ahora con Pancho, el perro millonario, que está teniendo un moderado éxito de público. Nada comparado con el brutal éxito de Ocho apellidos vascos, que está batiendo bestialmente todos los registros de recaudación.
La película merece la pena ser vista por la calidad de los diálogos y porque están cuidados todos los aspectos perfectamente. Ya podemos decir por fin que es una película de Menkes. Considero que la película es muy buena y se merece cuatro estrellas. La pena es que Atresmedia no ha hecho publicidad ninguna de la película. Tampoco la distribuidora, eOne Films, cosa que no acabo de comprender el porqué de no hacer publicidad o de centrarse sólo en unas películas dejando a las demás olvidadas. Atresmedia debe tener las ideas claras de lo que quiere hacer exactamente con el cine español para no dejar películas olvidadas después de haberlas coproducido.
A la película le queda muy poco tiempo en la cartelera porque hace poco que se estrenó y ya tiene pocos horarios de pases al menos en el cine donde yo suelo ver las cintas, el Nervión Plaza. No dejen de ir a verla porque verán una película fresca, espontánea, valiente, hecha por un cineasta que se ha fogueado enormemente con su amigo Alfonso Albacete y ya puede volar en solitario. Disfruten de la cinta y como siempre digo salud y suerte.

Calificación: 


José Cuadrado Morales

2 comentarios:

UNIDAD DE REHABILITACIÓN SALUD MENTAL (URSM VIRGEN MACARENA) dijo...

Pepe, yo desconozco como va el cine español en la actualidad y tu artículo me ha ayudado a saber un poco de como se va desarrollando. No he visto ninguna película de David Menkes, pero tu me has puesto al día sobre que temas desarrolla. La desestigmatización de enfermedades puede ser una buena idea, como ha hecho en esta película. A mi lo que me ocurre es que voy poco al cine, todo lo veo a través de DVD y no me pongo al día con lo medios que tengo. Es gratificante tener a un compañero como tu que te orienta y te informa. Haces un buen trabajo con tus artículos.

Jesús

valen__96 dijo...

Me ha gustado. Decidí verla por los actores, ya que Megan Montaner, Marina Salas y Ana de Armas me encantan, aunque he de decir que la interpretación de Martiño deja bastante que desear. El film me sorprendió, ya que lo que parecía una típica comedia de amor adolescente se convierte en una película que explora un tema tan complejo como lo es el sida. Creo, como bien dices, que el fin de la película es la desestigmatización de la enfermedad. Los diálogos son buenos y visualmente es bonita, la recomiendo.