miércoles, 8 de enero de 2014

UN FIN DE AÑO AGRIDULCE

Este fin de año 2013, para mí y mi familia, ha resultado ser agridulce. Por el desgraciado fallecimiento de mi querida abuela materna llamada Encarna, unos días antes de Navidad. Mi abuela tenía ya 94 años, y hacía 6 años que se encontraba enferma por un infarto cerebral que sufrió, mi madre ha estado durante estos años al cuidado de ella en todo momento en mi pueblo Villanueva del Rió y Minas, localidad natal de mis padres. Mi abuela ya había estado ingresada en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla dos veces en último trimestre por que se le encharcaron los pulmones, y ya los médicos no daban esperanza alguna.  Mi abuela siempre ha sido una mujer con muchísima fuerza y coraje, salió adelante, luchando y ganándole la batalla  a ese encharcamiento de pulmón, la sangre que le introdujeron la aceptó su cuerpo, y de forma espectacular literalmente según los médicos, mi abuela logró sobrevivir, y salir del hospital con mejor salud y con recuperación progresiva, aunque ya los médicos nos dijeron que no lanzáramos las campanas al aire, ya que la edad de mi abuela era demasiada avanzada, 94 años y que estuviéramos mentalizados de que no le quedaba mucha vida por vivir.
Así ha sido desgraciadamente, justo unos días antes de Navidad, un día por la mañana,  recibí una llamada de mi hermano comunicándome que nuestra abuela Encarna había fallecido. Mi abuela por ese infarto cerebral que sufrió hace seis años, no podía articular palabras con facilidad y no se le entendía bien. Yo cada vez que iba a nuestro pueblo la veía  allí tumbada en su cama o sentada en la silla de ruedas y a ella le entraba muchísima alegría a ver a su uno de sus cinco nietos, me llevaba a mi novia conmigo para que la viera y se le ponía una cara de contenta que nunca se me va a olvidar. En fin, que este fin de año 2013 has sido agrio por el fallecimiento de mi abuela materna como es lógico y natural, pero la vida sigue, y hay que recordarla como una mujer muy luchadora, muy trabajadora, cariñosa con todos sus hijos, nietos, sobrinos , y demás personas que las conocían, que eran y siguen siendo muchas por mi pueblo. Por los demás he estado estos días tanto con mis padres, y mi hermano, como con la familia de mi novia compartiendo estos días festivos intentando de pasarlo lo mejor que he podido.
 Un saludo para todos.

Jaime Castillo.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho leer algo tan personal y triste, gracias por compartirlo con nosotros. Siento mucho lo de tu abuela.

Jaime Castillo dijo...

Gracias por las condolencias, un saludo.

CRAP Calatayud dijo...

Cuando toca algo tan triste en estas fechas, sabe todavía más amargo. Lo sentimos mucho, y esperamos que te recuperes pronto. Un caluroso abrazo

Jaime Castillo dijo...

Gracias por las condolencias amigos de Calatayud, un saludo.