viernes, 22 de noviembre de 2013

MI DOLOR


Mi peludita de cuatro patas, mí Canela, ella fue mi única amiga y la mejor que tuve, era mi alegría, mi ilusión. La he querido tanto, qué aunque ya no esté, y me haya dejado un vacío en mi interior, me ha dejado buenos y alegres recuerdos.  Cuando voy a la parcela me siento al  lado del  geranio, que se llama Canela le puse su nombre, por que es donde está su urnita  enterrada, y así la recuerdo más, mirando la planta en donde está. Era tan especial para mí, que aunque ya paso lo peor, y él día de todos los santos que fue un día muy triste, por qué ese mismo día fue cuando la enterré también. Siempre la recordare, por que un  peludín de estos nunca se olvida, es uno mas de la familia aunque tenga cuatro patas.

Ludi.

2 comentarios:

Ura VIRGEN DEL ROCIO dijo...

Lo cierto que el amor a los animales que nos rodean en muchos casos puede superar y supera al cariño que podamos tenerle a muchas personas.

Anónimo dijo...

Hola, se le cojen, tanto cariño que cuesta separarse de ellos, y se echan de menos, como me pasa a mi la extraño tanto.
Un Saludo, Ludi