viernes, 16 de noviembre de 2012

LOS SUEÑOS


En anterior artículo dije que según un estudio realizado que escuché en un documental televisivo nos pasamos seis años de nuestra vida soñando, por lo que he decidido dedicarle un artículo al mundo complejo de los sueños. Seis años es mucho tiempo, considerando el tiempo que pasamos soñando mientras dormimos, al margen de los sueños que tenemos en estado de vigilia. Sigmund Freud ya estudió muchísimo el mundo de los sueños y escribio su famosa Interpretación de los sueños, pero siempre hay algo que añadir a los sueños porque cada uno tiene los suyos propios, intransferibles y sometibles a toda clase de interpretaciones. Quizás nuestra vida sea lo que dijo Calderón de la Barca en La vida es sueño: “Que toda la vida es sueño y los sueños sueños son”. Yo creo que hay que distinguir claramente entre el estado de vigilia y el estado de sueño. La razón domina la primera y el subconsciente domina el segundo. Hay que diferenciar claramente el mundo consciente del inconsciente. El inconsciente no podemos controlarlo, pero tenemos que hacer todo lo posible para que no nos afecte. Particularmente cuando los sueños nos hacen daño. Pienso que en cierta manera el mundo del subconsciente es una venganza del mundo consciente. En éste siempre estamos reprimiendo cosas que el subconsciente libera abiertamente. El consciente dominado por la razón suele practicar con sobremanera la represión de los deseos y los sueños. Esas represiones se liberan en el subconsciente, aunque nos haga daño.
 Yo sueño todas las noches. Quiero decir que tengo memoria de los sueños que vivo porque soñar siempre soñamos aunque no tengamos memoria de los sueños. Los sueños me suelen hacer daño porque afectan a cosas fundamentales de mi mundo o universo consciente. A veces la interpretación es bien sencilla, sobre todo en lo que yo llamo sueños obvios, es decir, aquellos que tienen una fácil interpretación. Por ejemplo, yo suelo soñar con mis problemas económicos. Me veo con una inmensa calculadora haciendo toda clase de cuentas para llegar a fin de mes y a fin de día. El sueño expresa lo que yo ya vivo en mi mundo consciente y me genera angustia. Recuerdo muchas veces que sueño con la muerte de mi madre, que pronto hará cuatro años que falleció. Creo que eso es porque la muerte aún no está resuelta del todo. Quizás en vida no le di todo el amor que merecía o empecé a dárselo muy tarde y por eso los sueños me recuerdan lo que ya reconozco en mi universo consciente. A veces estos sueños sobre mi madre me producen una gran angustia, pero la supero al poco tiempo de despertarme, pero son como una pescadilla que se muerde la cola porque si sueño sobre algo que recuerdo le doy vueltas en mi consciente y no paro en definitiva de sufrir por algo que ya no tiene remedio.
 Pero los sueños no entienden de lógica. Ellos tienen su normativa particular. Existen diversas fases de sueño según las horas en las que estamos dormidos. En según qué fase nos encontremos podemos recordar con más facilidad los sueños. Ellos nos controlan a nosotros y no podemos hacer nada por controlarlos. Pero también nos podemos valer de los sueños para luchar en nuestra vida diaria. Hay sueños verdaderamente surrealistas que son difíciles de interpretar y son los que tienen una mayor carga simbólica. Por ejemplo: yo sueño con frecuencia que me estoy cayendo desde una gran altura y nunca termino de caerme, de estrellarme contra el suelo. Creo que esto significa que tengo cosas no resueltas en mi vida y el cerebro, que siempre está en funcionamiento, me lo recuerda a través del mundo de los sueños. También sueño con frecuencia con relaciones amorosas terminadas y el dolor que eso me produce. No soporto estos sueños porque no tengo ninguna necesidad de que el universo onírico me recuerde lo que ya recuerdo por mí mismo todo el día. El desamor en los sueños es una presencia constante en mi vida y a veces incluso prefiero no dormir, pero me duermo por la medicación y los sueños hacen de las suyas.
Pero siempre hay que quedarse con la parte positiva de todo y los sueños no iban a ser menos. Ellos muchas veces nos alertan de cosas que no debemos hacer o cosas que deberíamos hacer, según el caso. Respecto al desamor ellos me advierten de que no caiga en los mismos errores, que tengo que cambiar, que no puedo seguir manteniendo relaciones de la misma manera que las he mantenido hasta ahora. Los sueños son entonces amigos que nos indican el camino a seguir, nos dan la fuerza suficiente para seguir adelante. La simbología es fundamental para que los sueños nos sirvan positivamente. Hay veces, por ejemplo, que sueño que intento andar y no puedo o avanzo muy lentamente. Eso significa para mí que en mi mundo consciente camino muy lentamente pero en sentido simbólico, es decir, que hago las cosas muy despacio y la tengo en gran cantidad pendientes de resolución. El mundo subconsciente y el mundo consciente se dan la mano en ese momento porque somos una unidad, todo forma parte del mismo plan de vida y no podemos modificar las reglas del juego.

Hay que tener en cuenta que comos seres racionales que somos también soñamos despiertos. Tenemos proyectos de vida porque la vida es precisamente el conjunto de proyectos que siempre tenemos pendientes de hacer. Estos sueños no tienen nada que ver con los sueños del mundo subconsciente. Pero también son sueños necesarios porque nos mantienen ocupados, dan sentido a nuestra vida y nos alimentan con una energía tremenda para seguir adelante. Soñar es algo libre y depende de cada uno los sueños que tengamos, pero debemos controlarlos para no pasarnos y caigamos en el mundo de las frustraciones. Es fácil soñar despierto y más fácil en consecuencia caer en la frustración porque los sueños racionales no se corresponden  con la realidad. Recuerdo ahora la frase de Galileo Galilei dicha en voz baja durante el juicio ante la Santa Inquisición por el tema de quién está en el centro del Sistema Solar, si el sol o la Tierra: Cogito ergo sum. Es decir, pienso luego existo. Pues podríamos decir tranquilamente que soñamos luego existimos. 
No se entiende la vida sin sueños, tanto los que vivimos en la cama como los que vivimos despiertos. Los sueños son una parte muy importante de la vida. Ellos alimentan nuestras ilusiones. Hay que tener siempre esperanza para que los sueños sean los que nosotros queramos. Es la bidireccionalidad de los sueños: el mundo consciente condiciona el mundo subconsciente. Según lo que soñamos despiertos así será lo que soñemos dormidos. No es una trampa a la que nos sometemos, sino una realidad positiva que no podemos dejar de considerar.
 Los sueños son muy importantes para la salud mental. En ellos encontramos muchas claves de nuestras enfermedades mentales. El psicoanálisis se alimenta de ellos. Freud ya lo estudió suficientemente. En las terapias de grupo se tratar mucho el tema de los sueños. Ellos nos ayudan a entender cosas de nuestro comportamiento que no podríamos entender de otra manera. Los sueños son así nuestros amigos. Tenemos que hacerlos nuestros amigos. Rivalizar con los sueños es peligroso porque ellos tienen más poder que nosotros . Mejor no ir en contra de ellos porque así se da una lógica a los sueños que nos permite ser felices con ellos. El sentido pragmático de los sueños es una buena actitud ante ellos. Dar su sentido y nada más. No mirar más allá para que no nos hagan daño, que sería la parte negativa de ellos.
 Los sueños nos acompañan a lo largo de nuestra vida. Seis años son muchos repartidos a lo largo de nuestra existencia. Yo cuando me acuesto ya pienso en lo que voy a soñar y me da miedo a veces soñar ciertas cosas. Pero sigo adelante. No dejo que me paralicen. Y no quiero que a vosotros os paralicen vuestros sueños y os hagan daño, porque ésa es la parte más negativa de los sueños. Quisiera pensar que la vida es un sueño y los sueños sueños son. Sólo eso: sueños. Como dijo Martin Luther King: Yo he tenido un sueño. Pues nosotros digamos que hemos tenido nuestros sueños y nos dan una fuerza muy grande para seguir luchando. Os deseo lo mejor y por supuesto espero que tengáis felices sueños.

José Cuadrado Morales

3 comentarios:

Jocelyn Espinosa dijo...

jottian5: En nuestra opinión son muy importantes los sueños porque realmente pasamos mucho tiempo soñando, e influyen mucho en nuestros estados de ánimo, incluso en nuestras maneras de comportarnos.
Algo que es importante saber es que existe un mundo consciente e inconsciente que tiene que ver mucho con los sueños, porque realmente se tiene hasta cierto punto una ignorancia sobre éstos y es bueno tener más conocimientos ya que los sueños pueden ayudarnos a cierto equilibrio mental. Es por eso que nos agradó mucho el artículo ya que aprendimos que los sueños influyen en nuestra vida cotidiana y podemos tener cierto control sobre ellos.

Jocelyn Espinosa dijo...

jottian5: En nuestra opinión son muy importantes los sueños porque realmente pasamos mucho tiempo soñando, e influyen mucho en nuestros estados de ánimo, incluso en nuestras maneras de comportarnos.
Algo que es importante saber es que existe un mundo consciente e inconsciente que tiene que ver mucho con los sueños, porque realmente se tiene hasta cierto punto una ignorancia sobre éstos y es bueno tener más conocimientos ya que los sueños pueden ayudarnos a cierto equilibrio mental. Es por eso que nos agradó mucho el artículo ya que aprendimos que los sueños influyen en nuestra vida cotidiana y podemos tener cierto control sobre ellos.

Anónimo dijo...

Gracias por la inmensa amabilidad que has tenido contestando a mi artículo sobre los sueños y me alegro mucho de que te haya servido tanto. Yo sigo trabajando sobre los sueños porque nunca dejamos de soñar porque nunca dejamos de vivir. Tal vez vivir y soñar sean la misma cosa. ¿Quién sabe, verdad? Supongo que nos enteraremos cuando termine la vida. Entonces saldremos de muchas dudas y nos aclararemos bastante en tantas confusiones como nos produce la vida diaria. Un recuerdo muy cálido para ti y otro para ese gran país que es Méjico. Un beso. José Cuadrado.